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martes, 25 de diciembre de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: FELICES FIESTAS RACIONALES A TODOS LOS AMIGOS DE EDF!!!

Hola a todos, lo primero que queremos desearos desde EDF son unas muy felices fiestas!!!, bueno más bien unas fiestas de Navidad muy racionales, je, je...

Hoy es un día muy bonito para trabajar nuestras exigencias de una manera diferente. Como ya hemos comentado muchas veces nosotros somos los únicos responsables de nuestro malestar emocional, es lo que estamos pensando en ese momento, nuestro diálogo interno, el único responsable de nuestras emociones.

También hemos hablado en muchas ocasiones que cuando tenemos emociones que nos bloquean es debido a que en nuestro diálogo interno tenemos algunas exigencias, exigencias que estaría bien explorar y cuestionar puesto que son del todo irracionales.

Lo interesante es que con las herramientas que estamos aprendiendo nosotros aprendamos a cuestionar, nosotros mismos, nuestras propias exigencias.

Para identificar nuestras exigencias va muy bien el siguiente esquema: Como siempre nos dice Rafael todas las exigencias, todas las creencias irracionales las podemos clasificar en tres grupos:

- Debo hacer las cosas bien: No debo fallar. Debo hacerlo todo bien... Es la exigencia del éxito.

- Los demás deben tratarme como yo quiero: Los demás me deben tratar bien. Debo ser aceptado por la gente. Debo ser amado...Es la exigencia de la aprobación.

- Las cosas en la vida me deben ir bien: Las cosas tienen que ser fáciles y no me tienen que incomodar... Es la exigencia de la comodidad.

Nuestras emociones no las tenemos que cuestionar, son las que son y hay que aceptarlas, eso sí, hay emociones sanas e insanas. Lo que sí que tenemos que aprender a cuestionar son nuestros pensamientos. Decimos que hay emociones insanas porque nos bloquean y, hacen que nos boicoteemos nosotros mismos nuestros propios objetivos. El enfado, los nervios, la tristeza son emociones sanas, la rabia, la ira, la depresión o la ansiedad son insanas.

Por tanto, cuando experimentemos una emoción insana vamos a pararnos y vamos a hacer el esfuerzo de ver que es lo que estamos pensando en ese momento y en cuál de estos tres grupos de exigencias/creencias irracionales que hemos dicho antes, estamos.

Nuestras exigencias las tenemos que transformar en preferencias y las emociones entonces nos acompañaran.

Otro esquema importante a tener en cuenta es el siguiente: Cuando tenemos exigencias sean del grupo que sean también podemos ir un poco más allá y plantearnos lo siguiente: Cuando tenemos una creencia irracional, una exigencia ¿qué pensamos, qué nos decimos a nosotros mismos si no se cumple esa exigencia?

Podemos hacer igualmente tres grupos:

- Si no se cumple mi exigencia me condeno o condeno a los demás: "Soy un inútil" o "los demás son inútiles". Importante trabajar entonces la autoaceptación incondicional de uno mismo y de los demás. Aquí como sentimiento suele aparecer la culpa que no es más que rabia sobre uno mismo o bien la rabia hacia los demás, la condena a los demás.

- Si no se cumple mi exigencia "NO puedo soportarlo". Es la baja tolerancia a la frustración. No es verdad, porque si no pudiéramos soportarlo nos moriríamos y eso no suele ocurrir, ¿verdad? Cuando tenemos una baja tolerancia a la frustración es muy frecuente que como conductas pospongamos o evitemos situaciones y como emociones suelen aparecer la ira y la culpa.

- Si no se cumple mi exigencia "ES TERRIBLE". Pero seguro que hay cosas más terribles que las nuestras...

A veces tenemos exigencias de los diferentes grupos y también si no se cumplen esas exigencias podemos decirnos a nosotros mismos más de una cosa: Condenarnos a nosotros mismos, catastrofizar, decirnos que no podemos soportarlo... es decir que a veces tenemos cosas de todos los grupos que hemos explicado.

En el caso de la ansiedad por ejemplo podemos tener ansiedad por tener a la vez la exigencia del éxito y de la aprobación: Debo ser perfecto y competente para conseguir la aprobación de los demás. Es la ansiedad del ego.

O bien podemos tener más ansiedad situacional: Más ligada con la exigencia de la comodidad: Las cosas deben ser fáciles porque si no, no lo puedo soportar.

O tener los dos tipos de ansiedades. Todo depende de las exigencias que tengamos cada uno y de nuestra rigidez.

Conclusión, ante una emoción insana, aprender a pararnos y descubrir nuestra exigencia y las consecuencias que tiene para nosotros el que no se cumpla esa exigencia. Pensar en estos grupos de los que hemos hablado, porque nos será más fácil identificar nuestras rigideces. A partir de identificar nuestro problemilla, transformar esas exigencias en preferencias a partir de argumentos lógicos que poco a poco estamos aprendiendo y valorar y analizar, las consecuencias que tienen para nosotros el que no se cumplan esas exigencias pero de manera realista.

Un beso a todos y FELIZ NAVIDAD!!

Mónica

viernes, 6 de enero de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: CON LOS REYES MAGOS TAMBIÉN PODEMOS PRACTICARTREC!!

La  noche y el día de Reyes tienen algo de mágico, aún con mi edad me resultan emocionantes, recuerdo que cuando era pequeñita y  por fin llegaba el día de Reyes, el más esperado de todo el año... me levantaba de la cama como un rayo y corría desesperada al comedor a ver si los Reyes habían pasado por mi casa... Ahora lo vivo de forma diferente, son mis hijos los que se despiertan emocionados y esperan con mucha ilusión el momento de abrir los regalos...

Sin embargo me gustaría que reflexionáramos un poco sobre este día... porque junto a la fiesta de los Reyes Magos van de la manita una serie de creencias irracionales que no nos damos ni cuenta... pero que ahí están. A ver qué os parecen...



  1. Hacemos creer a nuestros niños que existen unos Reyes y que encima son Magos... por lo tanto pueden hacer cosas increíbles que sólo pueden hacer personas con poderes mágicos.

  2. Aunque sólo son tres, por el hecho de ser Magos, tienen el don de poder repartir juguetes por todo el mundo.

  3. Hay una particularidad y es que sólo reparten juguetes a los niños que se portan bien, por lo tanto va ligado el portarse bien al verbo “tener”, si un niño se porta bien “tiene” regalos y si no se porta bien “no tiene regalos” y no sólo eso... qué encima le traen carbón!!!

  4. Lo que los niños quieren lo tienen que escribir en una carta que se tiene que entregar a algún Rey o a algún paje y en esa carta cada niño tiene que dejar muy claro lo que pide. Ojalá las cosas en la vida fueran tan fáciles, ¿verdad?, qué pudiéramos escribir en cartas nuestros deseos... y que todos se cumplieran!!

  5. Además el secreto de los Reyes Magos es el mejor secreto guardado siempre por todas las familias... todo el mundo está alerta de no meter la pata porque realmente sería terrible que los niños de la familia se enteraran antes de tiempo de quien son los Reyes en realidad, sería una desgracia porque les robaríamos su ilusión!!!

  6. En todo este montaje, claro está, los padres tienen un papel fundamental pues tienen que recorrerse los centros comerciales hasta encontrar lo que han pedido sus hijos... puesto que sería terrible que el niño pidiera algo y que luego no lo tuviera!!!, sería una total frustración para él, se podría traumatizar!!!. Naturalmente a los niños hay que darles lo que piden, si se han portado bien, claro... Desde luego que no trabajamos mucho de esta manera la tolerancia a la frustración... puesto que enseñamos a los peques que: “lo que quiero, lo consigo siempre”

La realidad es que la fiesta de los Reyes Magos es una fiesta muy bonita, emotiva y divertida, de muchos años de tradición,  sin embargo pone de manifiesto dos creencias irracionales que tenemos muy nucleares: el apego a creer en cosas esotéricas, eso nos encanta! y la creencia  que tiene cosas el que se lo merece. Los que se han portado mal, no son malos puntualmente sino globalmente, es por eso que sólo merecen carbón por parte de los Reyes Magos... je, je...

Bueno esta descripción es en plan de humor pero si que es verdad que tenemos una serie de creencias irracionales muy nucleares que de tan integradas que las tenemos nos parecen lo más normal del mundo!!, sin embargo no tienen ninguna lógica. ¿Por qué hacer creer a los niños que existen los Reyes Magos, cuando todo es una invención?, ¿realmente eso es una gran ilusión?, ¿no sería más productivo basar las ilusiones en hechos reales?...

En cualquier caso nada es tan importante y cada uno decide lo que cree y lo que quiere hacer. Yo defiendo la fiesta de los Reyes Magos porque me encanta, pero aún es más bonita si se vive desde la racionalidad. Os aseguro que no se pierde ni una pizca de ilusión por la fiesta aunque se sepa quiénes son los Reyes Magos desde el principio. Lo que si que creo que sería interesante, sea aprovechando esta fiesta o de otros modos, que transmitiéramos a nuestros hijos que la vida es lo que es, que no existe la magia, que no siempre se obtiene lo que uno quiere, que no es lógico juzgar globalmente a las personas y que no siempre se cumple la afirmación: “el que más tiene es porque se lo ha ganado...” en muchas ocasiones la vida no es lo justa que esperaríamos que fuera. Si logramos que vayan entendiendo estas afirmaciones les ayudaremos a que se conviertan en personas muy fuertes emocionalmente.

Un beso muy grande a todos, y muy feliz día de Reyes!!

Mónica


sábado, 24 de diciembre de 2011

REFLEXIONES DE MÓNICA: FELIZ NAVIDAD A TODOS LOS AMIGOS Y AMIGAS DE EDF.

Hola a todos, después de llevar unos tres días viviendo en tiendas, peleándome por conseguir una Monster High e intentando pensar qué voy a regalar a mis miles de sobrinos y qué les voy a dar de comer... pues he decidido detenerme un poquito para observar, reflexionar y  así poder compartir con vosotros estas reflexiones...


Ya salió este tema en la última tertulia, nuestra querida María José lo expuso perfectamente... Y es que en estas fechas nos volvemos un poco más irracionales que de costumbre.... En muchas ocasiones nos decimos a nosotros mismos: Hay que estar acompañado en Navidad, hay que ser feliz, hay que tener regalos, hay que comprar regalos... porque sino somos unos pobres desgraciados... bueno los más desgraciados del Universo... es intolerable estar solos por Navidad, sería una verdadera desgracia... Es verdad que este es el mensaje que sentimos todos nosotros a nuestro alrededor, pero ahora tenemos una gran oportunidad para aplicar lo que estamos aprendiendo..., no nos tenemos que dejar influenciar por los mensajes que nos manda la sociedad. En primer lugar no “hay que...” nada!!, una cosa es que nos gustaría ser felices por Navidad, estar acompañados y tener regalos, pero no necesitamos nada de eso para ser felices. En nuestra casa solos podemos pasar unas Navidades estupendas!! ¿dónde está escrito que las Navidades son para estar acompañados y para recibir regalos?, creo que ni Jesús en su mensaje decía esto... o es que ¿no hay personas en el mundo que solas, pasan unas Navidades magníficas y que no se sienten mal por estar solas?


Es verdad que es difícil no entrar en la rueda de comprar y comprar estos días..., yo lo he hecho, pero aunque lo haya hecho no voy a perder de vista la realidad, no necesito ninguna de esas cosas que he comprado para ser feliz!!!


Animo a la gente que lee este blog y que se sienta mal por Navidad por la causa que sea, que nos escriba y así podremos pensar entre todos de manera racional, entre todos es mucho más fácil!!, no nos pensemos que somos los raros por pensar así, en realidad es la manera más sana de pensar. Además quien lea este blog es imposible que se pueda sentir solo porque está rodeado de miles de amigos!!!


Desde nuestra Escuela os deseamos a todos una muy feliz Navidad, pero nos guardamos un secreto..., aquí no sólo vamos a ser felices por Navidad, ni mucho menos!!!, vamos a aprender a ser felices todo el año!!!


Os dejo el link de una felicitación que a mí me han mandado y que este año es la que más me ha gustado:


http://www.youtube.com/watch_popup?v=hN8CKwdosjE 


Un beso muy grande a todos y muchas gracias por estar ahí. En este blog también regalamos abrazos a distancia... Ahora es el momento de intentar  disfrutar a tope de la Navidad!!, pero amigos, si no lo conseguimos no va a pasar nada, pasará muy rápido!!


 


 

viernes, 24 de diciembre de 2010

REFLEXIONES DE MÓNICA: “WE WISH YOU A MERRY CHRISTMAS, SEGUNDA PARTE”

Ahora si que ya estamos en Navidad, ¿os dais cuenta que rápido ha pasado?, hace un mes que hablábamos de la Navidad en el post “We wish you a merry Christmas...” y ¡¡¡ya ha llegado!!!, ¿cómo estáis llevando los preparativos de estas fiestas?. Yo la compra de regalos creo que la he llevado un poco mejor..., pero hoy por ejemplo he entrado en el súper a comprar unas cosillas que me faltaban y ¡¡¡ha sido la guerra!!!, ¡¡¡parece que se vaya a acabar el mundo!!!, unas colas kilométricas en las cajas, las cajeras de mal humor por el trabajo que tenían, los carros de la gente llenos hasta arriba, prisas, nervios... Conclusión creo que en Navidad nos volvemos todos un poquito más loquitos...

Por cierto, ayer una amiga me comentaba que no le gustaba nada la Navidad, que la odiaba porque en estas fechas se siente muy muy sola, y se pone tan triste que no para de llorar. Sus padres han muerto ya, no tiene hermanos y actualmente tampoco tiene pareja. Además en estos días, me explicaba, no puedo llamar a los amigos porque la mayoría tienen compromisos familiares...

Pero ¿es realmente tan malo estar sólo en Navidad?, ¿hay alguna Ley escrita en algún sitio que nos diga que tenemos que estar acompañados en Navidad?. La sociedad, los medios de comunicación, todos nos dicen que la Navidad es para estar acompañado y a poder ser en familia ¿pero por qué?, tener familia y disfrutar con ella de estos días está bien, pero como siempre decimos, no lo necesitamos. Podemos pasar estos días súper felices solos. Únicamente tenemos que fijarnos en lo que tenemos y no en lo que no tenemos y también dejar de quejarnos. Que no estén ya nuestros padres es la realidad de la vida, y si ahora están, llegará también el día en que no estarán... y eso también nos pasará con nuestra pareja, nuestros hijos... es la vida!!.

Podemos aprovechar la soledad en estos días para leer ese libro que nunca tenemos tiempo de leer, para pasear por la ciudad, para ir al cine o al teatro solos, para escribir, para pensar en nuevos proyectos, para viajar... o simplemente, para quedarnos en casa y darnos cuenta que podemos ser muy felices sin hacer nada y solos. Basta ya de quejas, autocompasión, lloros... estar sólo no es algo malo ni en Navidad ni en ninguna época del año.

Por otro lado, si vamos a pasar las Navidades en familia, también hay que hacerlo con alegría. El otro día Rafael escribió el post “Sin obligaciones”, en el que decía que las obligaciones no existen, si tenemos que ir a casa de alguien a comer, cenar... y no nos apetece, es mejor no ir porque no tenemos ninguna obligación. Yo personalmente, pienso que esto es un grado de madurez importante, si este año esto nos cuesta mucho de hacer podemos empezar por algo más sencillo y, es ir a los eventos familiares pero sin quejarnos y darnos cuenta que esas comidas o cenas familiares, no son tan terribles, que estábamos exagerando y que si nos esforzamos un poquito podemos encontrar la parte divertida de esos eventos. Eso sí, si después de intentar esto, nos siguen sin apetecer todos estos acontecimientos familiares y nos siguen pareciendo una obligación, pues el siguiente paso es no ir, porque no existen las obligaciones. ¿O es que no podemos hacer otras cosas chulas con nuestra familia? o ¿no podemos verles en otra época del año que no sea la Navidad?

Solos o acompañados, los lectores de este blog vamos a aprender a ver las cosas con alegría. Os deseo a todos una muy feliz Navidad y sobre todo un 2011 genial!!!

Ah! por cierto, yo creo que si lees este blog es difícil que te puedas sentir solo, porque tienes un montón de gente que está aquí contigo.

Un beso a todos,

Mónica

lunes, 20 de diciembre de 2010

SIN OBLIGACIONES (EXTRACTO DE MI PRÓXIMO LIBRO)

Recuerdo que, en una ocasión, una paciente llamada Ana me relataba el siguiente problema:


-         Estas Navidades mi hermano Miguel ha convocado a la familia, como cada año, a una cena en un restaurante carísimo y no me apetece nada ir. Mis hermanos beben más de la cuenta y se acaba discutiendo siempre de política, chillándose los unos a los otros… Además, me va fatal económicamente.


-         No vayas, entonces –le aconsejé.


-         Pero si no voy, se van a enfadar –adujo ella.


-         ¡Pues que se enfaden! No tenemos por qué hacer cosas que no nos apetece hacer. La vida es demasiado corta para perderla llevando a cabo obligaciones estúpidas, pero si te comportas con naturalidad, quizás no se enfaden– dije.


-         ¿Qué quieres decir? –me preguntó


-         ¿A ti te caen bien algunos miembros de tu familia? –indagué.


-         Sí.


-         ¿Te gustaría hacer algo divertido con ellos? –seguí preguntando.


-         Sí, pero no ir a un restaurante caro.


-         ¿Por qué no les propones tú hacer otra cosa que te guste más y sea más barato? –terminé sugiriendo.


 A la semana siguiente, Ana me explicó que se le había ocurrido la siguiente idea:


-         He decidido que no voy a ir a la cena de Navidad que ha organizado mi hermano. Pero he enviado a todos mis familiares una invitación. Les propongo que el 23 de diciembre, que es sábado, vayamos a misa por la mañana en Santa María del Mar (la iglesia más hermosa de Barcelona). Después, iremos a una cafetería a desayunar churros con chocolate.


-         ¡Muy bien! Pero no sabía que erais creyentes… –le dije.


-         No especialmente. De hecho, desde pequeños que no hemos vuelto a la iglesia, salvo en bodas y comuniones, pero he pensado que nos sentaría muy bien hacer algo de tipo espiritual, para reflexionar sobre la hermandad de una forma sincera –dijo Ana muy orgullosa de su iniciativa.


-         ¿Y cómo han respondido? ¿Irán? –pregunté.


-         ¡Sí! ¡Me ha sorprendido muchísimo! Mi otro hermano, mis padres y mis sobrinas, que ya son mayores, están encantados. Mi hermano Miguel todavía no ha contestado, pero si no viene, no pasa nada, él tampoco está obligado a seguir mi propuesta.


-         Claro que no. ¡Ya sabes, la vida sólo se vive una vez, también para Miguel!


-         Sí. Lo entiendo. Ni él se tiene que molestar conmigo ni yo con él. Simplemente, estamos haciendo lo que deseamos hacer –concluyó.


-         ¿Y cómo te sientes ahora? –pregunté.


-         Muy contenta y nada culpable. Si esta velada que he propuesto sale bien , me gustaría instaurarla como tradición navideña: el desayuno de Navidad de la tía Ana.


 Más tarde, Ana me explicó que su encuentro familiar navideño fue entrañable. Su hermano Miguel no acudió al desayuno, pero le llamó para disculparse. El resto de la familia vivió una jornada divertida, diferente al resto de Navidades, una jornada más sincera. Pero lo más interesante es que la familia no se molestó por el hecho de que Ana decidiese no acudir a la tradicional cena de Navidad organizada por Miguel.


 Gran parte de los problemas emocionales que sufren las personas tiene que ver con las obligaciones. Solemos estar convencidos de que tenemos muchas obligaciones: deberes para con nuestros padres, para con nuestros hijos, para con nuestros amigos, para con la sociedad… Y creemos que “debemos” cumplir con estas obligaciones o las cosas andarán mal.


 Pues bien, desde mi punto de vista, prácticamente no existen las obligaciones. Lo cierto es que no tenemos por qué complacer a los demás cómo ellos desearían ser complacidos. Lo más lógico es hacer sencillamente lo que nos apetece de la forma sincera. Muchas veces, eso coincidirá con las expectativas de los demás, pero otras, no será así, y no pasa nada. Nuestros familiares y amigos no necesitan ser complacidos para llevar buenas vidas. Y tampoco tienen por qué enfadarse. Y si lo hacen, es su problema. Quizás en un futuro lleguen a ver las cosas de otra forma, lo cual les acercará a la paz interior.

jueves, 25 de noviembre de 2010

REFLEXIONES DE MÓNICA: “WE WISH YOU A MERRY CHRISTMAS…”

El otro día yendo en moto por Barcelona, me di cuenta de que ya estaban puestas todas las luces de Navidad y no sólo eso, todas las tiendas ya tienen todos los adornos navideños en sus escaparates, ¿qué pronto no?, de esto ya hace unas dos semanas… y hoy justo, todavía falta un mes para Navidad…

Cada año parece que la Navidad se adelante más…, cuando veo los adornos navideños a mi particularmente, ¡¡¡se me ponen los pelos de punta!!!, porque inmediatamente pienso ¡¡¡Dios mío ya tengo que empezar a comprar regalos, porque sino no me va a dar tiempo!!!.

No debo ser la única porque si se os ocurre pasar ahora por alguna tienda de juguetes…el espectáculo está asegurado... Un montón de papis con el catálogo en mano intentando buscar los millones de regalos que van a comprar para sus hijos…habiendo hecho antes un estudio de mercado con los múltiples catálogos... Sí, sí, ya en estas fechas, cuando aún falta un mes, empezamos a estar estresados por la maravillosa Navidad. Pero lo curioso es que como no te espabiles vas a tener problemas en encontrar algunos juguetes…y si por un desastre no encontráramos los juguetes que nos han pedido nuestros niños ¡¡¡sería horrible!!!, ¡¡¡no me lo puedo ni imaginar!!!

Desde los medios de comunicación ya nos están bombardeando con los anuncios de juguetes a todas horas. Es muy probable que la palabra que más se oiga a los niños en estas fechas es: “mami esto también me lo pido” y nosotros como súper héroes allá que vamos a la jungla de las tiendas, a luchar como locos contra los otros millones de papis, para conseguir lo que nos ha pedido nuestro hermoso niño… ¿menuda aventura eh?. En la Edad Media los caballeros iban a las cruzadas, ahora nuestras cruzadas son las tiendas!!!. Y somos capaces de llegar a casa exhaustos no con heridas de espadas sino con la espalda hecha polvo por los millones de paquetes y bolsas que llevamos. ¡¡Viva el consumo!!.

Pero esto no se acaba aquí, además utilizamos con los niños un recurso muy útil que suele funcionar muy bien y es: “cómo no te portes bien, los reyes no te van a traer nada de nada”. ¿Qué os parece?

Os aseguro que el tema de la Navidad nos va a dar para unos cuantos posts… Pero vamos a empezar a reflexionar hoy por el tema de los niños y los regalos. Son chocantes las ideas que nosotros y los medios de comunicación transmitimos a los niños: “Si no recibes regalos en reyes eres un pobre desgraciado, porque todos los niños reciben regalos en reyes”, “todos los niños en reyes deberían recibir un regalo porque si reciben regalos serán felices”, “es maravillosa la cara de ilusión de un niño cuando recibe un regalo”. ¿Qué curioso no?, medimos la felicidad de los niños en función de si reciben o no regalos, por tanto les transmitimos la idea de que los necesitan para ser felices.

Pero con esto aún no nos quedamos a gusto y, aún nos atrevemos con más pensamientos irracionales y les decimos cosas como: ¡¡¡los niños que no reciben regalos es porque son malos!!!. Ya les enseñamos a juzgar desde muy pequeños a los demás y a ellos mismos con ligereza…, a juzgar en función de lo que tenemos y no tenemos….

Hace unos días Rafael en un post nos hablaba del “consumer friendly”, de como la sociedad capitalista reemplaza los valores tradicionales relacionados con la solidaridad y el goce sano por la vida, por valores como “quien más tiene más vale”. De cómo esos valores estaban dañando nuestra salud emocional. Con valores así, nuestra felicidad va a ser cada día más difícil…

Pero vamos a cambiar el chip y vamos a proponernos todos que este año va a ser diferente:

Primero, vamos a intentar disfrutar de los preparativos de la Navidad, de la Navidad en sí y del fin de la Navidad, porque la Navidad puede ser maravillosa.

Segundo, vamos a reflexionar sobre ¿qué valores nos interesa transmitir a nuestros niños?. ¿Queremos que nuestros niños sean fuertes emocionalmente o bien preferimos enseñarles que sólo pueden ser felices cuando consiguen cosas materiales?. Cada cosa que creemos que necesitamos nos va a hacer más y más débiles, no hay mayor aprendizaje para nuestros hijos y para nosotros mismos que enseñarles que no necesitan nada para ser felices, ni en Navidad necesitan nada. Enseñarles a que lo importante es nuestra capacidad de amar y de estar serenos, de entender el tiempo como paz y tranquilidad, enseñarles a valorar la belleza de todas las cosas sin esperar nada a cambio, a mantener la paz interior…Podemos comprar regalos y disfrutar con los niños de los juguetes pero sin olvidar los verdaderos valores que nos van a dar paz emocional.

Por tanto decidamos o no comprar regalos, intentaremos no olvidarnos de estas reflexiones e intentaremos disfrutar de todo, y los lectores de este blog vamos a pasar este año las mejores Navidades de nuestra historia:

“We wish you a Merry Christmas,

We wish you a Merry Christmas,

We wish you a Merry Christmas

And a happy New Year”

¡¡Ánimo a todo el mundo!! que nos queda todavía un mes para prepararnos para disfrutar.

Un beso a todos,

Mónica