lunes, 27 de febrero de 2012

Los complejos

Hola, amigos


Os escribo desde Mexico DF, una ciudad enorme pero alucinante. Por sus gentes, definitivamente. Amables, divertidos... geniales.
Estoy escribiendo un texto sobre los complejos para una colaboración en la tele y me doy cuenta de que es un tema central. Os envío el siguiente guión sobre el tema:


¿Qué nos acompleja más?


El aspecto físico: estar gordo, ser muy alto o muy bajito, no tener pecho… pero también nos puede acomplejar no tener determinada clase social, no tener estudios, no tener éxito, no tener pareja… Vamos, en conjunto, los complejos son carencias que a uno le hacen sentir que es inferior respecto de los demás.


¿Cómo se superan los complejos?


Dándose cuenta a un nivel profundo, -convenciéndose con fuerza a uno mismo- de que las carencias en general no son motivo para que los demás te rechacen ni tampoco un impedimento para disfrutar de la vida. El acomplejado teme esas dos cosas: que le rechacen y no poder gozar de la vida. Por ejemplo, si eres muy feo, puedes pensar que la gente no se acercará, que no podrás tener amigos o novio, etc. Y por otro lado, que no podrás tener éxito en la vida.


Vayamos a la primera creencia del acomplejado: que los demás le rechazarán.


Lo cierto es que la gente no te va a dejar de lado por belleza física o porque seas rico o pobre, porque, ¿la gente a quien prefiere como amigo, a alguien guapo, pero aburrido o agresivo o a alguien que le quiera y sea divertido y jovial? Claro, todos queremos a la persona que nos ama porque eso sí nos hace sentir bien. Por lo tanto la belleza no nos hace muy valiosos; la capacidad de amar sí. Y eso se aplica a todas las cualidades. Por lo tanto, vamos a poder hacer millones amigos y vamos a seducir a mujeres y hombres siendo feo también. Si quieres pruebas, mira a Gabino Diego, Woody Allen y tantos otros.


El segundo argumento para dejar de tener complejos es que siendo feo, gordo o pobre… es que no son una desventaja real… se pueden hacer grandes cosas y ser feliz igualmente.  


Aunque parezca raro, el acomplejado no solo piensa que le rechazarán –las mujeres, por ejemplo-… También piensa que la vida le va a ir fatal en general con la carencia que tiene. Exagera muchísimo el valor de eso que anhela. Lo cierto es que necesitamos muy poco para empezar a tener una gran vida. Las cualidades que anhelamos no son importantes. Ok, soy feo, pero ¿hay feos que tienen vidas alucinantes? ¿Hay feos que viajan, tienen ocupaciones maravillosas, una vida familiar, etc,? Pues yo también voy a tenerla. Hay que insistir una y otra vez, esforzarse para ver las cosas así y el complejo irá desapareciendo.


Por lo tanto, no hay que tener complejos porque la gente nos va a querer igual aunque tengamos fallos y porque podremos tener una gran vida de todas formas haciendo cosas geniales con nuestra vida.


Hay que esforzarse por ver esto así una y otra vez.


Además, por último, si superas un complejo con decisión y te muestras desacomplejado, la gente te admira y consigues cierta superioridad moral.


Sí. Una desventaja que podría llevar a un complejo, puede llevar a lo contrario: a sentirse más fuerte y a gozar de la admiración de los demás y el éxito. Porque si eres feo y lo reconoces, pero te muestras confiado, gozas de la vida y vives apasionadamente, muchas personas te van a admirar y desear estar contigo. Dicho de otra forma: ser desacomplejado es una gran cualidad que los demás admiran. Podemos emplear cualquier carencia para elevarnos a un nivel moral mostrándonos desacomplejados y fuertes.


En tu libro que para superar un complejo hay que dejar de disimularlo, ¿verdad?


Sí, hay que dejar de combatir esa carencia. Cuando tenemos un complejo todos intentamos disimularlo, combatirlo y para curarte hay que hacer lo contrario: dejar de luchar para combatir esa carencia: aceptarla y ser feliz.


El caso es que esta chica realmente era muy baja y a ella le procuraba sentimientos de gran inferioridad que la pudieran tomar por enana. Llevaba zapatos de tacón enormes y buscaba convencerse de que no era tan pequeña… pero yo le dije: “Si que eres muy bajita; ¡casi enana!” Pero añadí: “Y da igual serlo porque vas a poder ser feliz igualmente”.


¿Los demás nos pueden acomplejar con burlas, bromas pesadas y demás?


No realmente. Yo siempre digo que si tú te amueblas bien mentalmente, los demás te van a influir muy poco. Se trata de tenerlo muy claro. Entonces, las opiniones de los demás no te influyen.


Es curioso que las personas mayores tienen menos complejos ¿verdad?


Sí. Y esto es debido a que tienen experiencia y una buena filosofía de vida. Han visto que lo importante de la vida, no tiene que ver con esas cualidades por las que luchamos tanto: belleza, estatus… Lo importante es la capacidad de amar y disfrutar de la vida. Lo demás es completamente prescindible.

domingo, 26 de febrero de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: UN ATAQUE DE RABIAAAA!!!

Nos podemos encontrar mal emocionalmente por diferentes causas, pero muchas veces se nos olvida que somos nosotros los que escogemos encontrarnos bien o mal emocionalmente, somos nosotros los que nos provocamos nuestras emociones, no son los acontecimientos que nos pasan en la vida los responsables de nuestras emociones...

 Es muy curioso como este punto tan importante se nos olvida muchas, muchas veces y ya estamos dando la culpa de nuestro malestar a aquel acontecimiento que nos ha pasado, a aquella persona que nos pone de los nervios, a aquel amor del pasado, a aquella amiga de confianza, a aquel familiar... y a tantas cosas más, sin analizar que somos nosotros solitos los que nos provocamos el malestar, porque nuestro malestar se debe a lo que pensamos sobre lo que nos ha ocurrido.

Sin ir más lejos, os pongo un ejemplo que me ha pasado esta semana. Recibí una mala contestación de una persona conocida, esa mala contestación me provocó (ya lo estoy diciendo mal, porque me lo provoqué yo solita) que me indignara muchísimo, “¿cómo se atreve?”, “es intolerable responder de esa manera!!!!”, “no lo voy a consentir nunca más”, “menuda impresentable”, ¿pero qué se ha creído?... y miles de frasecitas más, no muy amistosas hacia esa persona... Mi diálogo interno era la bomba en ese momento, total que me entró una rabia que no veáis... dicen que la rabia es la emoción más insana y la más inadaptada de todas las emociones porque puede matar, hace que los vasos sanguíneos se hagan un poquito más pequeños, así que si tienes muchos ataques de rabia y algún problema circulatorio... pues cuidado porque esta emoción no nos va a beneficiar en nada.

Mi ataque de irracionalidad duró un ratito, pero luego empecé a reflexionar, vamos a ver que descubrí del asunto por si os puede ayudar en algún momento:

- Primer descubrimiento: No fue esa persona que me contestó mal la que provocó en mí una rabia desmesurada, no amigos, fui yo. Lo que yo pensé sobre lo que me había dicho esa persona es lo que me provocó la emoción de la rabia. Es decir, mi diálogo interno terribilizador sobre el comentario que me había dicho esa persona es lo que me generó una emoción exagerada que en este caso era RABIAAAA.

-Segundo descubrimiento: Esa persona por decir un comentario desafortunado, no es lo peor del Universo, fue una acción de esa persona que a mí no me gustó, pero eso no la convierte a ella en una persona 100% mala. Además el verbo SER no existe, sí amigos, no existe, lo empleamos muy mal, todo está en constante cambio, por tanto cuidado con utilizar en abundancia el verbo SER.

- Tercer descubrimiento: ¿Dónde está escrito que esa persona me tenga que tratar bien, con respeto?. Me gustaría que me tratara bien todo el mundo, pero cuidado, no nos engañemos, eso no va a ocurrir siempre y es lo que hay. La vida como las personas somos imperfectas.

- Cuarto descubrimiento: No todos los que escucharon lo que me dijo reaccionaron como yo, con un ataque de rabia, no, algunos ni se inmutaron... ¿Qué quiere decir esto?, pues que ante un mismo acontecimiento su diálogo interno no era igual que el mío, puesto que ellos no sintieron rabia.

- Quinto descubrimiento: ¿De qué me sirve tener rabia?, ¿me sirve para que esa persona actúe educadamente?. Pues la respuesta es que no, mi rabia me sirvió a mí para llevarme un mal rato, ya está, no cambié nada del acontecimiento que me había pasado, no sirvió para cambiar la conducta de esa persona. Es más, porque no manifesté mi emoción de rabia con ninguna conducta hacia esa persona porque si hubiera sido así, no sólo no hubiera arreglado nada sino que hubiera empeorado todo. Sí señores, y es lo que pasa cuando en muchas discusiones se llegan a las manos, en las peleas colectivas... en las guerras... sí, sí, la ira y la rabia no nos llevan a nada bueno. Alguno me puede decir, sí pero si yo le digo algo, me hubiera quedado más a gusto... no es verdad, las cosas se empeoran, y el objetivo no es llevar la razón si no estar bien emocionalmente.

- Sexto descubrimiento: En mis manos estaba dejar de sentir la rabia.

Con todos los argumentos anteriores mi diálogo interno cambió y pasó de: “Es una impresentable”, a “Ha actuado de manera errónea, la vida y las personas somos imperfectas y es lo que hay... coge lo bueno de la gente y no te fijes en lo malo, y si no te interesa esa persona, pues no pasa nada, porque no necesitamos a nadie”. Inmediatamente las emociones me acompañaron, mi rabia pasó a enfado y luego hasta desapareció el enfado, el acontecimiento dejó de tener importancia para mí.

Nos olvidamos muchas, muchas veces que son nuestros pensamientos sobre lo que nos ha pasado o sobre lo que nos está pasando los responsables de nuestras emociones. Tenemos que admitir nuestra responsabilidad en el asunto. Nuestros pensamientos son los responsables de nuestras emociones, si aprendemos a pensar racionalmente (autoaceptación incondicional de uno mismo, de la vida y de los demás) ni la rabia ni la ira aparecerán, nos pase lo que nos pase. Pero ya veis, a veces aún sabiendo la teoría seguimos terribilizando en algunas ocasiones, somos humanos y nos equivocamos!!!, es lo que hay... sino no seríamos humanos!!

Un beso a todos,

Mónica 

domingo, 19 de febrero de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: LAS CANCIONES RACIONALES

Uno de los ejercicios que hacía Albert Ellis y compartía con sus colaboradores y alumnos eran las canciones racionales. Se trataba de hacer canciones donde surgieran conceptos de la TREC (Terapia Racional Emotivo Conductual). Albert Ellis cantaba fatal, tenía una voz muy poco agradecida, pero aún así, cantaba delante de todos sus colaboradores y les hacía también participar a ellos en sus canciones. Este ejercicio es muy bueno porque además de solidificar conceptos de la TREC trabajas la vergüenza.

Ayer tuve la oportunidad de cantar con unos amigos canciones racionales, cada uno llevaba la suya y las tuvimos que interpretar, os aseguro que las risas fueron monumentales. Así que aquí os dejo la canción racional que yo hice, si queréis practicar este ejercicio y compartir vuestra canción en nuestro blog,  pues estaría genial!!

Se me ha ocurrido que puede ser un buen ejercicio para la próxima tertulia, puede ser muy bueno para trabajar la vergüenza. Yo llevaré mi canción si alguien se quiere animar y llevar la suya pues genial, sino cantaremos esta al final de la tertulia para relajarnos, eso sí después de haber trabajado lo que nos toca en la siguiente tertulia eh?. Parece una tontería de ejercicio pero va muy bien para desprendernos de esa vergüenza que a veces hace que nos perdamos tantas cosas.

Por si os animáis a hacer vuestra canción os recuerdo la esencia de la TREC. Con la TREC buscamos transformar la baja tolerancia a la frustración en alta tolerancia a la frustración (autoaceptación incondicional de la vida), transformar las exigencias en preferencias y no hablar de autoestima sino de autoaceptación incondicional de uno mismo y de los demás.



CANCIÓN: "MIS PENSAMIENTOS". HOMENAJE A ALBERT ELLIS

CANCIÓN ORIGINAL: "EL BAÚL DE LOS RECUERDOS"

ARTISTA ORIGINAL: KARINA

ARTISTA RACIONAL INVITADA: MÓNICA


Buscando dentro de mis pensamientos

Uuuhhh

Me encontré con creencias que me hacían sentir mal,

No eran más que algunas exigencias

Uuuhhh

Que tenía que aprender a cuestionar



Vive siempre con ilusión

Y deja que Albert Ellis llegue a tu corazón,

Porque todo llega a su fin 

Después de un día triste nace otro feliz



Buscando dentro de mis pensamientos

Uuuhhh

Ya no tengo exigencias sino calma total,

Volver la vista atrás es bueno a veces

Uuuhhh

La vida es genial y Ellis te puede ayudar



Un beso a todos,

Mónica

miércoles, 15 de febrero de 2012

REFLEXIONES DE LUÍS: UN EJEMPLO DE SUPERACIÓN

Nuestro querido amigo Luís nos ha facilitado esta entrevista: Muchas gracias Luís!!

Mónica

"Eres feliz cuando haces lo que te hace feliz"
Albert es un chico de 21 años que lleva viajando sólo desde los 15. Viaja sin dinero con su silla de ruedas por el mundo, haciendo autostop y durmiendo en parques con su saco de dormir. Nos presenta su libro "Sin fronteras" en el que nos narra las aventuras y anécdotas que le han pasado en sus viajes por el Mundo "gratis".


Un abrazo,

Luís

domingo, 12 de febrero de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: EN SAN VALENTÍN Y EN LA VIDA: FLEXIBILIDAD

el-roble-solitario Retomando el post que ha puesto Rafael sobre el amor y teniendo en cuenta que esta semana es San Valentin y que mucha gente lo celebra, pues ahí va una fábula que a mí me encanta. Nos hace reflexionar sobre la flexibilidad... Qué importante es rebajar nuestras exigencias y ser flexibles ante todos los acontecimientos que nos pasan en la vida...

Un beso a todos,

Mónica

"Cuentan que una vez crecieron juntos un junco y un roble. Al cabo del tiempo el roble se hizo un enorme y engreído árbol que menospreciaba al junco burlándose de esta manera:
- ¡Qué pequeño y débil eres!. Ni siquiera tienes ramas y tu tronco no aguantaría ni un cuarto de kilo. Yo, sin embargo, soy grande, tengo poderosas ramas y mi tronco es mil veces más robusto que el tuyo. No sé ni siquiera por qué te hablo.

El junco ni se inmutaba ante tales palabras, mas se entristecía de que su compañero, el roble, estuviese tan pagado de sí mismo.junco

Un día un tornado arrasó la comarca y mientras que el roble se oponía a la virulencia del aire con todo su vigor, el junco se plegaba. Tan fuerte era el tornado, que terminó arrancando el roble.

Cuando llegó la calma, el junco se mantenía en pie porqué no se opuso frontalmente a la enorme fuerza que les atacaba, sino que la supo eludir, mientras que el roble cayó por creerse invulnerable, terminando por convertirse en leña para los leñadores. Al verlo el junco se decía:

- Tanta vanidad y soberbia ¿de qué te han servido? Tu inflexibilidad ante el tornado te ha llevado a tu propia caída.