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sábado, 9 de abril de 2016

REFLEXIONES DE MONTSE ROVIRA: SIMPLEMENTE HAZLO



Decía Pablo Picasso que “la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”. 

Una anécdota sobre Picasso cuenta que un día mientras se dirigía al mercado una mujer se acerco a él, sacó un pedazo de papel y le dijo: “Sr. Picasso, soy una gran admiradora de su obra, ¿me haría usted un pequeño dibujo en este papel?”. Picasso sonrió, rápidamente hizo un dibujo y se lo dio a la mujer diciéndole: “Aquí tiene, son un millón de dólares”. La mujer, atónita, exclamó: “Pero Sr. Picasso, ¡si sólo le ha llevado treinta segundos!”. A lo que él respondió: “Querida señora, me ha llevado treinta años hacer una obra maestra en treinta segundos”.

Al hablar de personas que han conseguido grandes éxitos solemos calificarlas de genios y atribuir sus logros a una inteligencia, ambición o cualidad específica extremas. Da igual que pensemos en grandes compositores, atletas de élite, afamados artistas, científicos célebres, pensadores influyentes… siempre creemos que han nacido con un talento innato, les vemos como seres extraordinarios que han tenido la suerte de venir al mundo con una aptitud que les convierte en un fuera de serie. 

Malcolm Gladwell (1963), es un autor canadiense que en 2011 presentó en su libro Los fuera de serie (Outliers) una visión bien distinta acerca de las cualidades de los que denominamos genios. Sin desdeñar que ciertos individuos efectivamente tienen una predisposición y aptitud innatas hacia determinadas áreas, Gladwell sugiere que la realidad de estas personas es bien distinta a cómo la imaginamos y que la clave de su éxito no está en los genes, sino en la perseverancia. De ahí surge la Regla de las 10.000 horas: Gladwell explica que para ser un “primera clase” en cualquier campo, necesitamos 10.000 horas de práctica deliberada, entendiendo por ésta ejercitarse de modo concentrado, poniendo toda nuestra atención, de manera que la práctica no es lo que hacemos cuando ya somos buenos en algo, sino lo que hacemos para llegar a ser buenos en algo. La actitud prevalece sobre la aptitud. Veamos un par de ejemplos:

Frank Kafka (1883-1924) es considerado unos de los escritores mas creativos e influyentes del siglo XX, sin embargo pasó la mayoría de su tiempo trabajando como abogado, -profesión que eligió por imperativo paterno-, hasta su jubilación. ¿Cómo consiguió Kafka dar rienda suelta a su creatividad sin abandonar sus obligaciones laborales? Kafka seguía estrictamente una programación de tareas tras finalizar su jornada laboral que le permitía escribir a diario durante varias horas antes de acostarse.

Haruki Murakami (1949), uno de los más acreditados novelistas actuales, se levanta cada día a las cuatro de la madrugada, escribe durante cinco horas, luego sale a correr y empieza su jornada.

He citado el ejemplo de dos escritores porque la escritura es una de las prácticas en las que es más fácil dejarse llevar por esta idea: “no se puede hacer si no se está inspirado”.

William James (1842-1990) famoso psicólogo estadounidense que postulaba “lo verdadero es lo útil” insistía en que la programación de rutinas libera nuestra mente y nos hace avanzar en lo que nos propongamos. La rutina, el hábito, llevar a cabo esa acción cotidiana enfocándonos en la tarea, nos libera de pensar en si es o no es el momento adecuado, en si nos saldrá o no nos saldrá bien, en si merece la pena, etc. La consigna es “simplemente, hazlo”. Si malgastamos recursos (tiempo, energía) decidiendo cuándo, dónde o de qué manera empezar, lo que estamos haciendo es obstruir nuestra capacidad de hacer el trabajo.
 
En otras palabras, en lugar de esperar quietos a que la motivación o la inspiración acudan para empujarnos a la acción, lo que tenemos que hacer es empezar, y día a día seguir, enfocados en la tarea diaria más que en el objetivo a largo plazo, aunque esa tarea diaria no nos salga todo lo bien que pretendíamos, aunque no estemos del todo satisfechos con ella. 

Muchas veces la única manera de conseguir ese objetivo es darnos el permiso para equivocarnos. No nos atrevemos a empezar algo porque buscamos la perfección y nos frustramos si no la conseguimos. Podemos aplicar esta premisa a muchos campos: la creación, el ejercicio físico, la dieta, emprender un proyecto profesional, el estudio, etc. La programación de una rutina es el sistema que convierte nuestro objetivo en realidad. Es lo que lo hace posible. Si no nos planificamos, la única opción que nos queda es encontrar la motivación. Y la motivación suele acompañar a aquello que nos da disfrute, pero no siempre a lo que tenemos que hacer para conseguirlo.


Un ejemplo clásico es perder peso. Nos despertamos diciéndonos “hoy quiero hacer ejercicio, o quiero a ir al gimnasio, espero tener las ganas suficientes, o la fuerza de voluntad”. Pensamos en que queremos perder diez kilos en unos meses y vemos ese objetivo como un muro infranqueable. Podríamos cambiar ese pensamiento y decirnos: “como sólo hago ejercicio cuando estoy motivado, voy a hacerlo cada día a las 8 para estar motivado”. La programación de nuestra tarea no tiene que basarse en los resultados (¿cuántos kilos quiero perder cada semana?). “Perder 2 kilos” no es una acción que podamos hacer, caminar media hora, es una acción que sí podemos hacer.

Tenemos que establecer una rutina basada en las acciones posibles, no en los resultados pretendidos. Los resultados son la visión, la rutina diaria es la mirada. Esta rutina tiene que contemplar nuestras limitaciones externas. Las limitaciones externas son impedimentos, como por ejemplo el tiempo que podemos dedicarle, tal como le ocurría a Kafka que no podía abandonar su trabajo como abogado para dedicarse a escribir. Demasiado a menudo nos lamentamos sobre las limitaciones que nos retienen, “no tengo tiempo suficiente para hacer ejercicio”, “no tengo dinero suficiente para empezar un negocio”, “no estoy inspirado”, “no me gusta esta asignatura”. Pero esas limitaciones no son el enemigo. Podemos establecer una rutina de trabajo a partir de ellas y lo más probable es que comprobemos que no eran tan limitantes como creíamos antes de empezar. Las limitaciones son sólo el tamaño del lienzo que queremos pintar pero lo que pintemos en él sólo depende de nosotros. 

No se trata de convertirse en un adicto al trabajo, o al ejercicio, o a lo que sea que dediquemos un tiempo diario, se trata de ser efectivos encontrando tiempo para hacer aquello que tiene sentido para nosotros –especialmente si no nos gusta, como podría ser hacer abdominales-. Si lo que queremos conseguir tiene sentido para nosotros, si es importante en nuestra vida, abandonaremos el papel de víctima que deja que la vida pase pensando que lo que me gustaría lograr es imposible. 

El propósito nos empuja, nos motiva, y esa motivación generalmente se expande tras habernos puesto en marcha, no antes. Por ejemplo, pensar en salir a correr hace que nos parezca agotador, sin embargo mientras estamos corriendo nos sentimos satisfechos, motivados, y se nos antoja mucho más fácil llegar al destino de lo que era empezar la carrera. De hecho, estamos hablando de la primera ley de Newton: “Un objeto en reposo permanece en reposo y un objeto en movimiento permanece en movimiento, excepto si una fuerza exterior le obliga a cambiar de estado”.


Cierto es que a veces la vida nos sorprende con sacudidas inesperadas que alteran nuestro estado, y en esos momentos lo que minimizará el impacto es nuestra rutina de pensamiento, la forma habitual que tenemos de evaluar lo que nos sucede y cómo podemos manejarlo. Instaurar una forma de pensar saludable es equiparable a establecer cualquier otro tipo de rutina, pero además nos ayuda a crecer mental y emocionalmente y nos hace tomar consciencia de la enorme capacidad que tenemos si simplemente cruzamos el umbral de nuestra incertidumbre con determinación.

domingo, 3 de abril de 2016

REFLEXIONES DE MÓNICA SIMÓN: LAS COSAS EN LA VIDA ME TIENEN QUE IR BIEN...


Muchos pensamos firmemente que las cosas en la vida nos tienen que ir bien, tal y como nos proponemos, tal y como nos habíamos fijado...  pero todos sabemos porque ya lo hemos vivido seguro en alguna ocasión que esto no es así...  cuando se nos aparecen adversidades si mantenemos las creencias anteriores, estas adversidades las vamos a  vivir como horrorosas e insoportables, pobre de mí con lo que me está pasando, nada puedo hacer con este sufrimiento....

Bueno amigos pues hoy vamos a descubrir que estos pensamientos que solemos tener con mucha frecuencia son muy irracionales. Es muy ingenuo pensar que en la vida no deberían pasarme desgracias porque me hacen sufrir y, que debería tener el control absolutamente de todo lo malo que pueda pasarme... esto es lo que nos gustaría pero la vida no es así.

Si mantenemos esas creencias irracionales sobre la vida y las adversidades adoptamos también, el papel de víctimas que lleva asociado el lamentarse por pensar que nada puedo hacer para afrontar esa adversidad que desde luego no me gusta... ¿y qué vamos a sentir si estamos pensando así? pues emociones insanas y desbordadas: ansiedad, ira, depresión...

Por lo tanto estos pensamientos hay que cambiarlos ¿qué podemos hacer?

- Lo que nos hace sufrir no son las adversidades de la vida, sino lo que pensamos sobre ellas. Por tanto cambiando nuestros pensamientos podemos conseguir que esas adversidades nos afecten menos. No vamos a poder cambiar la adversidad pero sí que podemos llegar a conseguir el no tener emociones insanas.

- Las cosas son como son, nos gusten o no. Y en muchas ocasiones no podremos hacer nada para cambiarlas pero lo que sí que podemos cambiar es el grado en que nos afectan.

- En esta vida no podemos controlarlo todo, no nos queda otra que aceptarlo y entre lo insoportable y lo placentero está lo soportable.

- Es utópico pensar que podemos evitar todo el sufrimiento.

- Aceptar que nos pasan cosas que no dependen de nosotros.

- En la vida no vamos a tener todo lo que deseamos. Es necesario soportar cierto grado de incomodidad porque la vida es así.

- Autoaceptación incondicional de la vida!!!

- Aceptar la responsabilidad que tenemos en nuestra propia vida en lugar de culpar a las circunstancias o los demás de nuestras propias emociones insanas y conductas autodestructivas. Abandonar por tanto el papel de víctima. Fuera los sentimientos de autocompasión!!!

- Ser flexibles a la hora de pensar, abiertos a los cambios. Fuera exigencias y rigideces.

- Vivir las adversidades como oportunidades  de aprendizaje.

- Busca actividades que te llenen aunque no tengas ganas de hacerlas, hazlas!!!

 No se trata de llegar a no sentir o a vivir las adversidades como algo estupendo. No!! se trata de sentir de manera sana y eso sólo lo vamos a lograr si aceptamos incondicionalmente la vida tal y como es. La vida no es perfecta a veces nos ocurren cosas maravillosas pero a veces no, existen las injusticias, las adversidades, el malestar... pero es responsabilidad nuestra como nos sentimos ante estas adversidades... y no olvidar que cuando nos caemos nos podemos levantar y con más fuerza!!!!

Un beso a todos,


Mónica 

sábado, 13 de febrero de 2016

REFLEXIONES DE MÓNICA SIMÓN: MITOS EN TORNO AL AMOR ROMÁNTICO


Ahora que se acerca San Valentín os dejo con algunas de las creencias irracionales que tenemos sobre el amor, estas creencias están sacadas del libro "La otra cara del amor: mitos, paradojas y problemas" de Carlos Yela García. Carlos Yela habla de mitos en torno al amor romántico, ahí van:

- Mito de "la media naranja" o de la "fe ciega en el destino": Consistente en creer que se elige a la pareja que teníamos predestinada y que ha sido la única o mejor elección posible.

- Mito del "emparejamiento": Creencia de que la pareja heterosexual es algo natural y universal o de que la monogamia amorosa está presente en todas las épocas y culturas.

- Mito de la exclusividad: Creer que es imposible que nos gusten varias personas a la vez.

- Mito de los celos: Creencia de que los celos son un signo de amor.

- Creer que amor y enamoramiento son equivalentes: Se puede creer que si una persona deja de estar apasionadamente enamorada es que ya no ama a su pareja y lo mejor es cortar la relación.

- Mito de la omnipotencia: Creer que "el amor lo puede todo" o que "cualquier sacrificio es válido por la pareja".

- Concepción mágica del amor: Creencia de que nuestros sentimientos amorosos no están influidos por factores socio-biológicos-culturales.

- Mito del matrimonio o la convivencia: Creer que el amor debe conducir siempre a la unión estable de la pareja y constituirse en la única base de la convivencia de la pareja.

- Mito de la unidad: Creencia de que ambos miembros de la relación han de ser "uno"

- Creencia de que discutir es malo: Una pareja que no discute no es necesariamente una buena pareja.


- Mito de que "los polos opuestos se atraen": Las personas que tienen objetivos, intereses, gustos y perspectivas comunes son las que más se atraen y mejor se llevan a largo plazo.

martes, 25 de diciembre de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: FELICES FIESTAS RACIONALES A TODOS LOS AMIGOS DE EDF!!!

Hola a todos, lo primero que queremos desearos desde EDF son unas muy felices fiestas!!!, bueno más bien unas fiestas de Navidad muy racionales, je, je...

Hoy es un día muy bonito para trabajar nuestras exigencias de una manera diferente. Como ya hemos comentado muchas veces nosotros somos los únicos responsables de nuestro malestar emocional, es lo que estamos pensando en ese momento, nuestro diálogo interno, el único responsable de nuestras emociones.

También hemos hablado en muchas ocasiones que cuando tenemos emociones que nos bloquean es debido a que en nuestro diálogo interno tenemos algunas exigencias, exigencias que estaría bien explorar y cuestionar puesto que son del todo irracionales.

Lo interesante es que con las herramientas que estamos aprendiendo nosotros aprendamos a cuestionar, nosotros mismos, nuestras propias exigencias.

Para identificar nuestras exigencias va muy bien el siguiente esquema: Como siempre nos dice Rafael todas las exigencias, todas las creencias irracionales las podemos clasificar en tres grupos:

- Debo hacer las cosas bien: No debo fallar. Debo hacerlo todo bien... Es la exigencia del éxito.

- Los demás deben tratarme como yo quiero: Los demás me deben tratar bien. Debo ser aceptado por la gente. Debo ser amado...Es la exigencia de la aprobación.

- Las cosas en la vida me deben ir bien: Las cosas tienen que ser fáciles y no me tienen que incomodar... Es la exigencia de la comodidad.

Nuestras emociones no las tenemos que cuestionar, son las que son y hay que aceptarlas, eso sí, hay emociones sanas e insanas. Lo que sí que tenemos que aprender a cuestionar son nuestros pensamientos. Decimos que hay emociones insanas porque nos bloquean y, hacen que nos boicoteemos nosotros mismos nuestros propios objetivos. El enfado, los nervios, la tristeza son emociones sanas, la rabia, la ira, la depresión o la ansiedad son insanas.

Por tanto, cuando experimentemos una emoción insana vamos a pararnos y vamos a hacer el esfuerzo de ver que es lo que estamos pensando en ese momento y en cuál de estos tres grupos de exigencias/creencias irracionales que hemos dicho antes, estamos.

Nuestras exigencias las tenemos que transformar en preferencias y las emociones entonces nos acompañaran.

Otro esquema importante a tener en cuenta es el siguiente: Cuando tenemos exigencias sean del grupo que sean también podemos ir un poco más allá y plantearnos lo siguiente: Cuando tenemos una creencia irracional, una exigencia ¿qué pensamos, qué nos decimos a nosotros mismos si no se cumple esa exigencia?

Podemos hacer igualmente tres grupos:

- Si no se cumple mi exigencia me condeno o condeno a los demás: "Soy un inútil" o "los demás son inútiles". Importante trabajar entonces la autoaceptación incondicional de uno mismo y de los demás. Aquí como sentimiento suele aparecer la culpa que no es más que rabia sobre uno mismo o bien la rabia hacia los demás, la condena a los demás.

- Si no se cumple mi exigencia "NO puedo soportarlo". Es la baja tolerancia a la frustración. No es verdad, porque si no pudiéramos soportarlo nos moriríamos y eso no suele ocurrir, ¿verdad? Cuando tenemos una baja tolerancia a la frustración es muy frecuente que como conductas pospongamos o evitemos situaciones y como emociones suelen aparecer la ira y la culpa.

- Si no se cumple mi exigencia "ES TERRIBLE". Pero seguro que hay cosas más terribles que las nuestras...

A veces tenemos exigencias de los diferentes grupos y también si no se cumplen esas exigencias podemos decirnos a nosotros mismos más de una cosa: Condenarnos a nosotros mismos, catastrofizar, decirnos que no podemos soportarlo... es decir que a veces tenemos cosas de todos los grupos que hemos explicado.

En el caso de la ansiedad por ejemplo podemos tener ansiedad por tener a la vez la exigencia del éxito y de la aprobación: Debo ser perfecto y competente para conseguir la aprobación de los demás. Es la ansiedad del ego.

O bien podemos tener más ansiedad situacional: Más ligada con la exigencia de la comodidad: Las cosas deben ser fáciles porque si no, no lo puedo soportar.

O tener los dos tipos de ansiedades. Todo depende de las exigencias que tengamos cada uno y de nuestra rigidez.

Conclusión, ante una emoción insana, aprender a pararnos y descubrir nuestra exigencia y las consecuencias que tiene para nosotros el que no se cumpla esa exigencia. Pensar en estos grupos de los que hemos hablado, porque nos será más fácil identificar nuestras rigideces. A partir de identificar nuestro problemilla, transformar esas exigencias en preferencias a partir de argumentos lógicos que poco a poco estamos aprendiendo y valorar y analizar, las consecuencias que tienen para nosotros el que no se cumplan esas exigencias pero de manera realista.

Un beso a todos y FELIZ NAVIDAD!!

Mónica

martes, 13 de noviembre de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: CRÓNICA DE LA TERTULIA DEL DÍA 6 DE NOVIEMBRE EN BARCELONA.

Hola a todos, el pasado martes día 6 de noviembre tuvo lugar otra de nuestras tertulias en Barcelona, fue estupenda. Tratamos el capítulo número 11 del libro de Rafael, y nos liamos tanto que no nos dio tiempo a acabarlo!!!


La participación fue estupenda y además hicimos un ejercicio de creencias irracionales muy divertido que nos propuso nuestro querido amigo Manuel y con el que nos echamos unas buenas risas.


La próxima tertulia será el día 11 de diciembre a las 19:15 en el Centro Cívico Les Corts y acabaremos el capítulo 11 del libro y empezaremos el capítulo número 12.


Por cierto también os informo que el próximo domingo día 2 de diciembre vamos a realizar una excursión por Collserola, nuestra querida amiga María José que es una experta en esta montaña nos va a hacer de guía. Seguro que en esta excursión el tiempo si que nos acompaña!!, quien esté interesado en venir que nos mande un correo a tertulias.edf@gmail.com y ya le informaremos.


Os dejo con los apuntes que repartimos en la tertulia, que no son más que un resumen del capítulo 11 de "El arte de no amargarse la vida".


Un beso a todos,


Mónica


TERTULIA DEL 6 DE NOVIEMBRE DE 2012: RESUMEN DEL CAPÍTULO NÚMERO 11 "PERDER EL MIEDO A LA SOLEDAD" DE "EL ARTE DE NO AMARGARSE LA VIDA" DE RAFAEL SANTANDREU. 


- A veces nos aferramos a ideas falsas que nos traen la desdicha. La soledad de la que tanto hablamos sólo está en nuestra mente.


- Estamos rodeados de gente, es imposible estar solos!!


- Cuando tenemos una pérdida de un familiar lo normal son 6 meses, 1 año de tristeza que luego dejan paso a tener ganas de vivir sino nos decimos lo contrario como: "Es horrible no tener a mi esposa conmigo, no puedo hacer nada valioso ni por mí ni por los demás", este pensamiento estaría bien que lo transformáramos en: "Siempre echaré de menos a esa persona que no está ahora conmigo pero no quiero desaprovechar el tiempo que me queda".


-  La soledad para una persona sana que no se bombardea a sí misma con mensajes debilitantes: Es una sensación reconfortante de tranquilidad, descanso o concentración en los intereses propios. Puede ser un poquito incómoda, pero muy poco, y si nos concentramos en todo lo que podemos hacer ese pensamiento dura muy poquito.


- La soledad puede ser un tiempo fantástico de recapitulación. Tenemos muchos ejemplos de personas que viven solas y son felices, entonces: ¿Por qué no lo vamos a conseguir nosotros?.


- No es necesario hacer millones de cosas. En el ámbito budista el buen monje es el que hace pocas cosas y las cosas que hace las hace muy bien. La persona madura y feliz dirige su vida como el pintor que trabaja con su lienzo: Disfruta creando una obra de arte.


- La soledad por tanto no es una situación demasiado mala que pueda ponernos tristes, ni siquiera puede preocuparnos un poco.


- Otra creencia irracional que tenemos es que necesitamos hacer algo para estar bien. Tenemos miedo a aburrirnos, cuando el aburrimiento nunca ha matado a nadie y la simple existencia ya es placentera y confortable. Además el aburrimiento los grandes creadores lo han utilizado para hacer sus obras maestras: Cervantes con El Quijote...


- Creer que necesitas entretenerte para estar bien es el origen de la neurosis. Si creemos eso es que ya hemos empezado a hacer cosas por temor (temor a aburrirnos), entonces nuestra actividad estará teñida por la compulsión, hacerlo todo mecánicamente, con estrés sin cariño.


- La gente que tiene miedo al aburrimiento lo suele pasar mal por ejemplo en vacaciones porque es más difícil de llenar el día con actividades.


- El miedo al aburrimiento es como el miedo a la soledad, no hay nada que temer!!!, podemos soportar tanto el aburrimiento como la soledad!!!


- Otro miedo que nos suele invadir es el miedo a decidir. Nos asalta la obsesión de la duda. Desarrollamos el complejo de Damocles. En el fondo tenemos miedo a fallar. No nos permitimos fallar.


 - Las personas con dificultades para decidir crean siempre, en su mente, dos alternativas peligrosas,  y se ven atrapadas entres ellas como Damocles con su espada. La solución para los indecisos es darse cuenta de que ninguno de los dos fallos son "terribles", pueden ser un poco malos, pero nada más, aunque fallemos sobreviviremos y podremos ser felices.


- También es muy irracional pensar que debería haber escogido la otra opción, porque no tenemos ninguna prueba de que la otra opción hubiera sido mejor que la que hemos escogido. Por tanto es muy irracional este pensamiento.


- La indecisión tiene su origen en pensar en que si me equivoco esos errores son fantasiosamente graves como perder una mano o un pie!!!, sin embargo en la mayoría del los casos una mala decisión no implica riesgos para la supervivencia!!! (ejemplo entre decidir entre marido o mujer o amante)


CONCLUSIONES:


-  La soledad y el aburrimiento nunca pueden ser sensaciones muy desagradables a no ser que nos convenzamos nosotros mismos de lo contrario.


- La dificultad neurótica a la hora de tomar decisiones es fruto de terribilizar sobre las consecuencias negativas de los errores.


- Esos errores y sus consecuencias no son horrorosos así que nos podemos relajar.

lunes, 12 de noviembre de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: SER RACIONAL... ES FÁCIL?

Cuando tienes hijos te planteas muchas cosas, quieres lo mejor para ellos y por ello a veces cometemos el error de protegerlos en exceso... Lo interesante como ya hemos dicho en otras ocasiones es que les enseñemos que uno se puede levantar cuando se cae y que de todo se puede salir, que nada es muy muy grave... si les enseñamos herramientas para ser fuertes emocionalmente se tomarán mucho mejor las cosas que les vaya presentando la vida. 

Hoy quiero compartir con vosotros una historia de mi hija, que no deja de ser a la vez curiosa y graciosa. En algunas ocasiones ya os he comentado mi postura ante los Reyes Magos, desde que nació mi hija, en casa decidimos que desde el principio no entraríamos en el juego de los Reyes Magos, que celebraríamos esa fiesta a tope pero desde la perspectiva realista, sin añadir por nuestra parte historias mágicas. Y así ha sido, han ido pasando los años y así lo hemos hecho, disfrutando como los que más de esa fiesta tan bonita... 

Pero este año, mi hija ya tiene 6 años, tiene su grupito de amigas y empiezan a compartir cosas, pues bien, aunque le explicamos que mejor este tema de los Reyes Magos no lo sacara con sus amigas porque había niños a los que sus padres les decían que si que existían los Reyes Magos..., pues ella no nos ha hecho mucho caso y hace unos días me enteré por otras mamis que lo estaba diciendo por ahí.... Entonces decidí hablar con ella. Os voy a transcribir la conversación porque no tiene desperdicio: 

-         Cariño ¿no quedamos en que era mejor que no fueras diciendo por ahí que los Reyes Magos son los padres?, es una noticia que es mejor que se la den los padres a  sus niños.

-         Pero mama, ¿por qué sus padres no se lo han dicho ya?, ¡¡¡lo tienen que saber!!!, ¡¡¡es muy importante saber eso!!

-         No, no es tan importante ya se lo dirán cuando crean conveniente, el papa y yo decidimos decirte la verdad desde el principio pero hay papis que no han decidido esto.

-         Sí  mami, pero sabes lo que pasa ahora... ¡¡¡que no me creen!!!, yo se lo digo a mis amigas y ¡¡¡nadie me cree!!!, ¡¡ningún niño ni ninguna niña de mi clase saben que los Reyes Magos son los padres!! ¿Por qué no me creen si les estoy diciendo la verdad?, ¿no será que si que existen los Reyes Magos?

-         Da igual que no te crean, además es normal que no te crean porque hacen caso de lo que les dicen sus papis, más adelante sus papis ya les dirán la verdad. Y no, no es verdad que los Reyes Magos existan.

-         Sí, tienes razón mami, además ¡¡es imposible que se puedan dejar regalos por todas las casas a la vez!!! De todas maneras, he quedado con mis amigas que la noche de Reyes lo comprobaremos, nos levantaremos todas por la noche a ver si es verdad que existen o no los Reyes Magos.

-         Muy bien, tú misma, así lo comprobarás por ti misma.   

Con los niños aprendes muchas cosas..., a veces no es sencillo ser racional en un mundo irracional pero la clave está en amueblar bien nuestra cabecita!!, entonces si que es fácil!!

Un beso a todos, 

 Mónica

lunes, 15 de octubre de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: EL PASADO YA PASÓ

Dicen que la terapia racional emotivo conductual (TREC) nació cuando Albert Ellis estaba pasando consulta a una paciente que sesión tras sesión culpaba a su padre de todo su malestar emocional. Por aquel entonces Albert Ellis practicaba el psicoanálisis y ni corto ni perezoso le soltó a su paciente: "Por Dios, deje a su padre en paz!!, su padre murió hace 20 años!!". En aquel momento se produjo un cambio de chip tanto para la paciente como para Albert Ellis. En ese momento empezó la TREC.

En muchas ocasiones culpamos a nuestro pasado de nuestro malestar emocional. Nos cuesta asumir la responsabilidad de nuestras emociones. Culpamos a aquel acontecimiento, a aquella persona que nos hizo tanto daño!!!… de nuestra situación emocional actual. Nos olvidamos constantemente que no es el acontecimiento, aquel amigo, nuestro padre... el que nos provoca el malestar emocional sino que es lo que nosotros pensamos sobre ese acontecimiento, sobre el amigo, sobre nuestro padre... Nosotros somos los únicos responsables!!!, nosotros escogemos como queremos encontrarnos.

Con el pasado ocurre una cosa muy curiosa y es que le damos mucho valor, sin embargo, el pasado fue de la única manera que pudo ser y el futuro será de la única manera que podrá ser. Sobre el futuro  aún tenemos alguna posibilidad de trabajo, pero anclarnos en el pasado es muy absurdo porque por mucho que nos empeñemos no lo vamos a poder cambiar. El acontecimiento pasado no es el que nos causa una perturbación sino que soy yo el responsable de mantener esa perturbación en mi cabeza. Tenemos que desconectar lo que ocurrió con lo que pasa ahora en nuestras vidas.

Igualmente, muchas veces tenemos la creencia irracional de que si en el pasado hubiera tomado la alternativa que no tomé las cosas me hubieran ido mejor. Eso es totalmente falso porque no tenemos ninguna prueba de que las cosas nos hubieran ido mejor, también solemos tener por ahí la creencia irracional de que "o sí o sí, siempre debo escoger la buena elección"... En definitiva tenemos muchas creencias irracionales relacionadas con el pasado.

Aquí van algunas creencias que nos pueden servir para cuestionar esas creencias irracionales relacionadas con el pasado:

- Lo que es pasado ya está dicho y hecho. Lo que es importante es lo que puedo darle a mi presente y a mi futuro.

- Es mejor concentrarme en lo que estoy haciendo hoy, en vez de concentrarme en lo que hice o no hice ayer.

- Es mejor ocuparme en el presente, en lugar de preocuparme acerca del pasado.

- El pasado ya no va a ser mejor, ya pasó.

- Las malas decisiones que se tomaron en el pasado no tienen por qué repetirse en el presente.

- Porque algo pasó una vez, no significa que tenga que seguir pasando.

- No puedo reescribir la historia y cambiar las cosas que pasaron.

- Reclamar por las injusticias del pasado no va a hacer que nos sintamos mejor.

- Haber sido tratado, injustamente, en el pasado es una de las razones importantes, para tratarme a mí mismo justamente, en el presente.

- Puedo usar lo que no me mato en el pasado para hacerme más fuerte, emocionalmente, en el presente.

- El trato de algunas personas hacia mí como si yo no valiera, no significa que yo no valgo. Lo que alguien dice no es automáticamente cierto.

- Sentir lástima por mí mismo, enojo con los otros, culpa o vergüenza sólo me ayuda a mantenerme lejos de la felicidad en el presente y en el futuro.

- Lo que yo me diga a mí mismo en el presente es mucho más importante que lo que los demás me hayan dicho en el pasado.

- Las experiencias pasadas no me representan. Representan vivencias, que he experimentado, pero no me hacen mejor o peor persona.

- Mi pasado no es mi enemigo. Mi enemigo es la manera como yo pienso sobre mi pasado.

- Lo que me ha pasado es importante, pero más importante es lo que yo decida hacer con eso.

- Voy a tratar de surgir poniendo mi pasado atrás y cambiando mis pensaientos y sentimientos acerca de eso, pero no voy a lastimarme a mí mismo, si en algún momento no lo logro.

- Vivir bien es la mejor revancha.

Un beso a todos,

Mónica

domingo, 18 de marzo de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: LA RESISTENCIA AL CAMBIO

Cuando nos sentimos mal emocionalmente responde a que estamos pensando algo que nos hace sentir mal. Si trabajamos este pensamiento llegaremos a una creencia irracional nuclear o esquema (en el fondo encontraremos una exigencia) que es lo que realmente hay que trabajar para solucionar nuestro malestar emocional de verdad y, no sólo poner un parche provisional.

Un ejemplo sería el siguiente: Sentimos ansiedad o rabia ante un encargo que nos han pedido y que hemos hecho mal. El pensamiento que podríamos tener sería el siguiente: “Tendría que haber hecho eso de manera perfecta”. En cambio la creencia nuclear irracional podría ser: “Tendría que haber hecho eso de manera perfecta porque si no soy un inútil”.

A lo largo de nuestra vida construimos una serie de esquemas o creencias nucleares irracionales que aunque nos hacen daño defendemos con mucha fuerza y pasión. Es muy curioso los argumentos que nos damos a nosotros mismos y a los demás para defender esas creencias que no tienen ninguna lógica... darnos cuenta e intentar investigar por qué nos sentimos mal, es muy interesante puesto que así conoceremos lo que nos está pasando. Si hacemos este trabajo podremos llegar a la exigencia nuclear y con argumentos lógicos machacarla sin piedad. Aquí entraría el debate que podemos aprender a hacer nosotros solos tal y como nos indica Rafael en “El arte de no amargarse la vida” o bien con la ayuda de un terapeuta TREC. Con este trabajo lo que hacemos también es remover nuestra escala de valores.

También es muy interesante ver cómo nos las ingeniamos para perpetuar nuestros esquemas mentales o creencias irracionales nucleares. Muchas veces aunque nos sentimos mal emocionalmente debido a nuestros esquemas mentales, llegamos a compensar ese malestar buscando diferentes fórmulas que nos hacen esquivar el problema, entre esas fórmulas puede estar: el evitar situaciones que nos ponen mal, buscar personas a nuestro lado que nos den seguridad...  y así se puede ir tirando... a veces toda la vida!!!, ¿pero por qué vivir con tantas condiciones cuando podemos aprender a vivir en libertad y tranquilos?.

A veces este equilibrio ficticio en una situación de estrés se rompe y es cuando afloran los problemas emocionales que nos hacen pedir ayuda. Lo bueno es que si pedimos ayuda y nos esforzamos solos o con ayuda de un terapeuta ese problema inicial, es el que nos abre las puertas a descubrir un estilo de vida muchiiiiiiiiiiisimo mejor, sin miedo. Pero lo curioso es que somos muy resistentes al cambio, esas creencias nucleares fundamentalistas no estamos dispuestos a cambiarlas así como así. Por eso es muy bueno conocer cómo funcionamos y darnos cuenta cómo nos saboteamos a nosotros mismos en muchas situaciones con argumentos totalmente ilógicos pero que sin embargo nos creemos!!!. Porque siguiendo con el primer ejemplo: ¿Dónde está escrito que si no hago las cosas perfectas soy un inútil?. ¿A caso tengo que hacer todo perfecto siempre?. No sería humano si no me equivocara!!. Por lo tanto no tiene ninguna lógica!!

Algunos de los argumentos que nos decimos a nosotros mismos y que nos ayudan a perpetuar en el tiempo esas creencias irracionales son los siguientes:

- Nos creemos que sabemos lo que los demás están pensando en cada momento, a veces nos pensamos que somos los mejores videntes!!

- Podemos hacer millones de predicciones, no sólo sabemos lo que los demás están pensando sino lo que va a ocurrir. Además lo que va a ocurrir es horrible y no podremos soportarlo. Recordemos que todo se puede soportar porque sino nos moriríamos, mientras estemos vivos todo es soportable.

- Nos catalogamos a nosotros mismos y a los demás. Las etiquetas son lápidas!! Una persona es mucho más que una simple etiqueta. El verbo SER en nuestro vocabulario no nos hace ningún favor!!

- Utilizamos un filtro mental negativo. Nos fijamos exclusivamente en lo que no tenemos y en lo malo!! ¿Por qué no empezamos a fijarnos en lo que tenemos y lo valoramos?

- Nos creemos unos grandes científicos y entonces sacamos la siguiente conclusión: Cómo me ha salido mal una vez... me va a salir mal siempre!!. Hacemos sobregeneralizaciones exageradas!! No hay ninguna evidencia científica para sacar esta conclusión.

- Muchas veces pensamos en el todo o nada no hay matices. Error!!, todo está lleno de matices!!!

- Infantilismo cognitivo: Si las cosas no son cómo yo quiero me da mucha rabiaaaa!!!, es como la rabieta de un niño!! Tenemos que aprender a tener tolerancia a la frustración. Una baja tolerancia a la frustración nos va a hacer tener múltiples rabietas que no nos van a ayudar en nada.

- Asumimos responsabilidades de cosas que no nos corresponden y además nos echamos la culpa!!, menuda importancia que nos damos... cómo si fuéramos tan importantes en el Universo...

- Otras veces lo que hacemos no es echarnos la culpa a nosotros mismos sino responsabilizar de todo a los demás!!!, son los demás los culpables de todo lo horrible que me sucede.

-En otras ocasiones nos da por compararnos con los demás!!!, siempre nos va a faltar algo si nos comparamos con los demás... no podemos ser perfectos en todo. Buscar la perfección es una batalla perdida. ¿A caso nos creemos Dios qué queremos hacerlo todo perfecto?, seguro que hasta Dios se equivoca!!

- Lo que sentimos es real porque nosotros lo sentimos. Es verdad que lo que sentimos es real pero no quiere decir que la manera de pensar que tenemos sea la adecuada para nuestra fortaleza emocional, podemos cambiar lo que sentimos y está en nuestras manos.

CONCLUSIÓN: A machacar con fuerza todos los puntos anteriores!!! Nosotros somos los únicos responsables de nuestro estado emocional y podemos aprender a pensar de manera racional. Hay que comprender que resistirnos al cambio (al pensamiento racional y lógico) sólo nos llevará a perdernos una vida mucho mejor basada en la autoaceptación incondicional de la vida, de uno mismo y de los demás y sin perder de vista que “LA REALIDAD CURA”, no queremos un pensamiento positivo queremos pensar de manera racional y realista.

Un beso a todos,

Mónica

lunes, 24 de enero de 2011

REFLEXIONES DE MÓNICA: APRENDIENDO CON ALBERT ELLIS (II)

Hace mucho que no reflexionamos sobre los libros de nuestro querido Albert Ellis, así que hoy vamos a seguir avanzando en algunos de los puntos más importantes que recogen esos libros.

En el otro post en el que reflexionábamos sobre la filosofía de Albert Ellis, decíamos que somos nosotros los que decidimos perturbarnos a través de nuestros pensamientos y, que la mayoría de nuestras perturbaciones las generamos cuando nuestras preferencias deseables las transformamos en exigencias, es entonces cuando aparecen los “yo debo” irracionales. También decíamos que los “yo debo” irracionales podemos clasificarlos siempre en tres grupos. Siempre que tenemos una emoción negativa si nos esforzamos podemos encontrar el “yo debo” irracional y transformarlo en una preferencia deseable.

Podemos agrupar las emociones negativas en tres grupos y asociarlas también a los tres grupos en los que habíamos clasificado los “yo debo” irracionales:

- Emociones, sentimientos de depresión, ansiedad, pánico y autodesprecio: suelen estar asociados a los pensamientos irracionales (“yo debo” irracional) siguientes: “Debo realizar bien las tareas importantes, absolutamente, y conseguir la aprobación de personas significativas, ya que de otro modo seré una persona inadecuada e indigna, incapaz de ser amada”.

- Emociones, sentimientos de intenso y persistente enojo, ira, furia, impaciencia, amargura: estos sentimientos suelen ir asociados a los siguientes pensamientos irracionales: “Otras personas, en especial aquellas a quienes he querido y tratado bien, deben, absolutamente, tratarme justamente y con amabilidad, de otro modo son individuos horribles que merecen sufrir”.

- Emociones, sentimientos de poca tolerancia a la frustración, depresión, autocompasión: estos sentimientos suelen ir asociados a los siguientes pensamientos irracionales: “Las condiciones bajo las cuales vivo deberían ser, absolutamente, fáciles, sin ninguna frustración y debería poder disfrutar de ellas, de lo contrario el mundo es un lugar detestable, no lo puedo soportar y nunca podré ser feliz”.

Los seres humanos tendemos a la exageración, las exigencias son tanto innatas como adquiridas y, con frecuencia los deseos intensos los transformamos en órdenes arrogantes, si esas órdenes arrogantes, esas exigencias, las transformamos en preferencias: los “yo debo/deben, los transformamos en “me gustaría que...”, esas emociones negativas van a desaparecer.

Si no conseguimos deshacer esas exigencias, las consecuencias será verlo todo horrible (“terribilitis”), ataques de “no lo soporto” y condenación de uno mismo y de los demás. No nos vamos a morir por pensar de manera irracional pero en muchas ocasiones nos sentiremos mal, en nuestras manos está el empezar a cambiar nuestras creencias irracionales por creencias racionales, podemos dejar de sentirnos mal cambiando nuestra manera de pensar.

Un beso a todos,

Mónica