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domingo, 20 de mayo de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: ¿INDIGNADOS?

Hace unos días en un post surgió un comentario de una amiga de nuestro blog en el que hablaba del movimiento del 15M y de lo interesante que era manifestarnos. Evidentemente  cuando se crea un movimiento así se une gente muy variada y es difícil hacer una valoración global.

Ayer me acordé del comentario de nuestra amiga y de este movimiento en una comida familiar. Estábamos en el campo disfrutando de una buena comida, hacía un día precioso y estábamos rodeados de naturaleza, pues bien, a un miembro de mi familia se le ocurrió la fantástica idea de sacar el tema de la crisis..., de lo fatal que está todo, de a dónde vamos a ir a parar, de los políticos tan horribles que tenemos, de que va a pasar con la sanidad, y ya no digamos con la educación y... y... que esto no lo podemos tolerar, que es inadmisible, que todos son unos ladrones, que vivimos en un país indecente, tercermundista... y... y...  todos estos argumentos se vieron apoyados poco a poco por la mayoría de los miembros de la mesa... que si tienes toda la razón, que si tendrían que encerrar a los banqueros, que si a muchos políticos les tendrían también que meter en prisión... que si todos nos tendríamos que manifestar y salir a la calle... que nuestro problema es que no nos manifestamos ni luchamos por nuestros derechos...

Yo pensé: Joder!!!, con el día tan bonito que hace... en vez de hablar de futuros proyectos en la familia, o de contemplar la naturaleza... ya estamos como en los telediarios hablando sólo de la crisis!!, menudo aburrimiento...

Alguien al ver que yo estaba un poco fuera de órbita en la conversación, me preguntó directamente: Mónica, ¿y tú qué piensas?, supongo que debido a tu situación, habrás ido a las manifestaciones, ¿no?.

Ostras, y yo que pensaba no intervenir en la conversación... pues no, respondí, no he ido a ninguna manifestación y no estoy de acuerdo con el 15M. Se hizo un silencio en la mesa...

No me gustan las protestas desde la queja y mucho menos exigir según qué cosas desde la rabia o la ira, creo que es peligroso. No es lógico meter a todo el mundo en el mismo grupo, pero si que una gran parte de los indignados protestan desde la queja y la rabia y piden con exigencias que se cumplan todos sus derechos.

Creo que somos muy afortunados de vivir dónde vivimos, de tener los políticos que tenemos y de poder salir a la calle con tranquilidad. Tengo amigos que viven en otros países y no tienen los beneficios que tenemos nosotros aquí. Somos muy afortunados!!!

La queja desde la rabia es peligrosa porque puede estar a un pasito de la violencia. El pintar todo el escenario que estamos viviendo como horrible no nos ayuda en nada y salir a la calle pensando que lo que estamos viviendo es horrible tampoco ayuda...

Mi familia no entendió mucho lo que yo decía, me dijeron que no estaba actuando de manera muy solidaria...

Ciertamente atravesamos una crisis, pero ¿es igual de horrible que lo que están viviendo algunos países de África?, hay que vigilar nuestro diálogo interno y es mejor tener un diálogo interno realista que no un diálogo interno exagerado, que sólo nos va a servir para ponernos de mal rollo. Un ejemplo fue mi comida familiar, se pasó de un ambiente afable y bonito a un ambiente rancio en el que la mayoría pensaba que nuestra situación era horrorosa... Además esto de terribilizar se contagia un montón!!!, si no tienes la cabeza muy bien amueblada en un plis ya estás también terribilizando!!

La formación del movimiento 15M fue bonita pero el nombre no tanto: “Indignados”, le da al movimiento una carga de queja que no ayuda. Está bien protestar e intentar defender, no luchar, por unos ideales, pero no es beneficioso para nosotros el defender estos ideales desde la queja o la rabia.

Defender unos ideales teniendo en cuenta que nadie tiene la obligación de hacernos caso es muy diferente que defender unos ideales exigiendo que las cosas tienen que cambiar o si o si, que se debe hacer justicia y que nuestros derechos no deben ser vulnerados nunca.

En mi comida familiar el entrar en la queja nos privó de ver lo bueno que teníamos en ese momento que era la naturaleza a nuestro alrededor y la oportunidad de disfrutar de la familia...

No es pasotismo, indiferencia o no ser solidario, se trata de valorar las cosas de una manera objetiva y realista. Intentar que nuestros derechos se vean cumplidos está muy bien pero no  desde la lucha y desde la exigencia sino desde la preferencia, aceptando que a veces en la vida las cosas no nos salen como nos gustaría que nos salieran. Si mantenemos este diálogo interno conseguiremos ver las cosas de otra manera, desde la calma. Y esa calma nos permitirá que se nos ocurran nuevas formas de manifestar nuestros intereses.

Un beso a todos,

Mónica

domingo, 26 de febrero de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: UN ATAQUE DE RABIAAAA!!!

Nos podemos encontrar mal emocionalmente por diferentes causas, pero muchas veces se nos olvida que somos nosotros los que escogemos encontrarnos bien o mal emocionalmente, somos nosotros los que nos provocamos nuestras emociones, no son los acontecimientos que nos pasan en la vida los responsables de nuestras emociones...

 Es muy curioso como este punto tan importante se nos olvida muchas, muchas veces y ya estamos dando la culpa de nuestro malestar a aquel acontecimiento que nos ha pasado, a aquella persona que nos pone de los nervios, a aquel amor del pasado, a aquella amiga de confianza, a aquel familiar... y a tantas cosas más, sin analizar que somos nosotros solitos los que nos provocamos el malestar, porque nuestro malestar se debe a lo que pensamos sobre lo que nos ha ocurrido.

Sin ir más lejos, os pongo un ejemplo que me ha pasado esta semana. Recibí una mala contestación de una persona conocida, esa mala contestación me provocó (ya lo estoy diciendo mal, porque me lo provoqué yo solita) que me indignara muchísimo, “¿cómo se atreve?”, “es intolerable responder de esa manera!!!!”, “no lo voy a consentir nunca más”, “menuda impresentable”, ¿pero qué se ha creído?... y miles de frasecitas más, no muy amistosas hacia esa persona... Mi diálogo interno era la bomba en ese momento, total que me entró una rabia que no veáis... dicen que la rabia es la emoción más insana y la más inadaptada de todas las emociones porque puede matar, hace que los vasos sanguíneos se hagan un poquito más pequeños, así que si tienes muchos ataques de rabia y algún problema circulatorio... pues cuidado porque esta emoción no nos va a beneficiar en nada.

Mi ataque de irracionalidad duró un ratito, pero luego empecé a reflexionar, vamos a ver que descubrí del asunto por si os puede ayudar en algún momento:

- Primer descubrimiento: No fue esa persona que me contestó mal la que provocó en mí una rabia desmesurada, no amigos, fui yo. Lo que yo pensé sobre lo que me había dicho esa persona es lo que me provocó la emoción de la rabia. Es decir, mi diálogo interno terribilizador sobre el comentario que me había dicho esa persona es lo que me generó una emoción exagerada que en este caso era RABIAAAA.

-Segundo descubrimiento: Esa persona por decir un comentario desafortunado, no es lo peor del Universo, fue una acción de esa persona que a mí no me gustó, pero eso no la convierte a ella en una persona 100% mala. Además el verbo SER no existe, sí amigos, no existe, lo empleamos muy mal, todo está en constante cambio, por tanto cuidado con utilizar en abundancia el verbo SER.

- Tercer descubrimiento: ¿Dónde está escrito que esa persona me tenga que tratar bien, con respeto?. Me gustaría que me tratara bien todo el mundo, pero cuidado, no nos engañemos, eso no va a ocurrir siempre y es lo que hay. La vida como las personas somos imperfectas.

- Cuarto descubrimiento: No todos los que escucharon lo que me dijo reaccionaron como yo, con un ataque de rabia, no, algunos ni se inmutaron... ¿Qué quiere decir esto?, pues que ante un mismo acontecimiento su diálogo interno no era igual que el mío, puesto que ellos no sintieron rabia.

- Quinto descubrimiento: ¿De qué me sirve tener rabia?, ¿me sirve para que esa persona actúe educadamente?. Pues la respuesta es que no, mi rabia me sirvió a mí para llevarme un mal rato, ya está, no cambié nada del acontecimiento que me había pasado, no sirvió para cambiar la conducta de esa persona. Es más, porque no manifesté mi emoción de rabia con ninguna conducta hacia esa persona porque si hubiera sido así, no sólo no hubiera arreglado nada sino que hubiera empeorado todo. Sí señores, y es lo que pasa cuando en muchas discusiones se llegan a las manos, en las peleas colectivas... en las guerras... sí, sí, la ira y la rabia no nos llevan a nada bueno. Alguno me puede decir, sí pero si yo le digo algo, me hubiera quedado más a gusto... no es verdad, las cosas se empeoran, y el objetivo no es llevar la razón si no estar bien emocionalmente.

- Sexto descubrimiento: En mis manos estaba dejar de sentir la rabia.

Con todos los argumentos anteriores mi diálogo interno cambió y pasó de: “Es una impresentable”, a “Ha actuado de manera errónea, la vida y las personas somos imperfectas y es lo que hay... coge lo bueno de la gente y no te fijes en lo malo, y si no te interesa esa persona, pues no pasa nada, porque no necesitamos a nadie”. Inmediatamente las emociones me acompañaron, mi rabia pasó a enfado y luego hasta desapareció el enfado, el acontecimiento dejó de tener importancia para mí.

Nos olvidamos muchas, muchas veces que son nuestros pensamientos sobre lo que nos ha pasado o sobre lo que nos está pasando los responsables de nuestras emociones. Tenemos que admitir nuestra responsabilidad en el asunto. Nuestros pensamientos son los responsables de nuestras emociones, si aprendemos a pensar racionalmente (autoaceptación incondicional de uno mismo, de la vida y de los demás) ni la rabia ni la ira aparecerán, nos pase lo que nos pase. Pero ya veis, a veces aún sabiendo la teoría seguimos terribilizando en algunas ocasiones, somos humanos y nos equivocamos!!!, es lo que hay... sino no seríamos humanos!!

Un beso a todos,

Mónica