domingo, 18 de octubre de 2015

REFLEXIONES DE PILAR G: "EL FELICISMO" DE ALBERT CASALS


Resulta sorprendente la filosofía de vida de Albert Casals en una sociedad como la nuestra, en la que se otorga un valor excesivo a cosas como la estabilidad económica, la comodidad, la salud completa, una vivienda en propiedad, los títulos académicos…

Albert nos demuestra con su ejemplo que nada de eso es necesario para llevar una vida plena y feliz.

A continuación os dejo unos comentarios extraídos de dos entrevistas que reflejan claramente su racional manera de pensar, a la que él mismo denomina “felicismo” y que consiste en hacer lo que a cada uno le haga realmente feliz, ver el lado positivo de las experiencias y aprender de ellas:

“Estudio filosofía para divertirme, no me importa mucho tener una carrera o no tenerla, la verdad, es solo por diversión. Tampoco tengo interés en acabar viviendo con dinero o trabajando, porque he conocido tanta gente y tantas maneras de vivir sin dinero que, en mi caso particular, como tampoco me atrae mucho la comodidad o la estabilidad, tampoco hay motivos. Si me canso de viajar puedo irme a vivir a una ecoaldea o a una comuna autosuficiente. No me preocupa tener una carrera, me preocupa cada día cuando me levanto ser feliz”.


“… la silla es como llevar gafas. Diría que es menos molesto que llevar tacones, quiero decir, puedo subir y bajar escaleras, puedo ir por la selva, por la playa, por todo tipo de terreno, con lo cual, una vez puedes ir por todos sitios… He hecho escalada, siempre me subo a los árboles…, así que una vez puedes hacerlo todo no hay ninguna diferencia”.



REFLEXIONES DE XISCO: LA NORMALIDAD: LA GUILLOTINA DE LA EXISTENCIA (2ª parte )


"Después de todo somos juzgados, condenados , clasificados , obligados a competir , destinados a vivir de un cierto modo o a morir en función de unos discursos verdaderos que conllevan efectos específicos de poder “

( Michel Foucault )

El conocimiento y la verdad no disponen de una universalidad que abarque a todo ser humano en todos los lugares y en todos los tiempos .Cada verdad , cada conocimiento no es más que elefecto de la mirada interpretativa del lugar y de la época a la que pertenecen . Estos saberes y estas teorías enmascaradas  de verdad subjetiva han sido las que han engendrado las distintas ciencias humanas a través de los expertos en los variados campos del conocimiento ( maestr@s , filósof@s , historiadores, psicólog@s, sociólog@s, etc.), y que a fuerza de ser interesadamente repetidos , o sea normalizados, se han convertido en una visión monotemática de la realidad, además,  reforzada por el apoyo oficial de las instituciones públicas y provistas de un surtido ramillete de reglas de juego que marcan las directrices a seguir para  los miembros de la sociedad . No existe aquello que denominamos “  verdad “ como  marco teórico-cognitivo para poder observar a la realidad tal cual ella es. ¿ Porqué ? Porque toda pretensión de instaurar lo verdadero , toda institucionalización de la verdad como la norma que marca la conducta a seguir está originada e impulsada por los ambiciosos mecanismos de las seductoras élites que rigen el destino de la humanidad . Ansias de  dominio  , sed de poder para someter al  mundo circundante y así poderse subir al pedestal dorado desde donde mirar a las fuerzas de la naturaleza y a las masas arrodilladas ante la poliédrica figura que quiere subyugar  a las voluntades libres y racionales bajo su férreo y adictivo control.

El término  de la “ normalidad “ es un concepto que expresa los intereses ocultos de poderosas corporaciones económicas  , políticas y religiosas para constreñir a mujeres y hombres bajo un mismo molde que da  forma a una misma manera de pensar , sentir y actuar . Y aquí , la moral ( los juicios de valor unidos a las obligaciones y al deber ser ) , al pivotar sobre lo “ bueno “ y sobre lo “ malo “, se convirtió en el vehículo ideológico de las élites privilegiadas configurando a “ la normalidad “ a fuerza de repetir  su valor como verdad insoslayable  e incuestionable.

Y lo que han conseguido los entresijos del poder al impregnar las calles con la ideología de la normalidad no ha sido otra cosa que llenar de vacío la existencia de mujeres y hombres que o bien no llegan a alcanzar un mínimo gesto normativizado en su proceso de socialización o bien directamente han sido rechazados como seres refractarios a la norma , y donde tanto los primeros como los segundos empiezan y pueden acabar siendo  convertidos en sujetos anulados ,trans-tornados en su afán de integración social y devenidos extranjer@s en su propio hogar.

Esta expansión de la normalidad  como un ideal del deber ser( que arrolla lo que es y amputa una parte de la realidad)   para ir ajustando ad infinitum una norma sacada de la manga  interesadamente por unas clases ávidas de poder provocó que el estropicio saliera muy caro , aunque fuera silenciado , al convertir en enfermo , ser marginal, enajenado, extranjero, proscrito y extraño a todo aquel o aquella que no pudiera, supiera  o quisiera incorporar el ideal de la  norma dentro de sí mismo. Y este ideal sigue señalando con el índice inquisitorial y totalitario  a todo ser humano que consciente o inconscientemente se atreve a desafiar a la norma como la única forma válida de vivir la vida , lanzando a la periferia de pueblos y de ciudades a todo aquel que permita translucir una aurora boreal de llamativos colores que conecta con lo “ raro” , lo “ monstruoso “ , lo “ irracional “ y además estigmatizando al “ diferente “ bajo la dialéctica hegeliana de “ el otro o yo”  donde la relación con la alteridad continua presentándose a vida o muerte.

“ La patología de la normalidad debe entenderse como la creciente incapacidad del hombre de relacionarse activamente por sí mismo con la realidad , ( …) Desde este punto de vista, la salud mental es la adaptación a las formas de vida de una sociedad determinada, sin importar para nada si tal sociedad está cuerda o loca. Lo único que importa es si uno se ha adaptado.”             

‘ La patología de la normalidad ‘

( Erich Fromm)

La importancia de la voluntad de poder como juego de fuerzas que se alimentan y nutren mediante la expansión de dominio al  construir el concepto de “ normalidad “  derramando  su aroma ideológico por campos y ciudades con la puesta en acto de toda una serie de premios, castigos , miedo , culpa, mentiras o  fraudes incansablemente repetidos no se dio  solamente al establecer la distinción “ normal-raro” , sino que  también consiguió abarcar unos estereotipos que condicionan en sobremanera nuestra forma de pensar y de vivir nuestra relación con la realidad mundana al teñir de anormal una parte de la realidad ineluctablemente presente en nuestra vidacotidiana  como ocurre en los pares de opuestos: “ sano-enfermo, bueno-malo, locura –razón , útil-inútil, trabajador-vago, buen ciudadano-delincuente, paisano-emigrante , integrado-marginado , sexualidad ajustada a derecho- perversión , limpio-sucio, inofensivo-ofensivo , sagrado-profano,  lo que se dice-tabú, etc.

La capacidad filosófica y psicológica de carácter innato del ser humano nos posibilita crear  una perspectiva de lo que no solemos ver por estar demasiado apegados a nuestra mirada y así atrevernos  a dar un paso atrás para alejarnos algo y observar más y mejor lo que tenemos delante , atrás , a los lados , arriba y abajo. Y asimismo para aprender a que no nos timen los estafadores y encantadores de serpientes que habitualmente están al acecho para abordar la carne fresca de sus futuras presas en su depredadora pulsión de dominio y poder.

El discurso oficial dominante ha tenido como una de sus principales e inherentes tareas ocultas la de uniformizar, igualar, homogeneizar, limitar y reducir las legítimas pretensiones de las personas para ser libres , a pesar que esa libertad se cocine al precio de adentrarse en las desconocidas arenas del desierto de una soledad elegida por un sujet@ que , para de-sujetarse y des-ajustarse , planta cara a la ideología institucional y a su poder disfrazado de virtud , des-haciendo la patológica identidad con la normalidad que marca la norma de conformarse para  ser un animal de rebaño.

Y en todo este proceso es deseable no olvidar que nosotros somos responsables de lo que somos , pensamos, sentimos y hacemos para que nunca descarguemos en los demás nuestro malestar y nuestra parte de sufrimiento que nos pertoca por participar de la esencia humana sin buscar culpables o chivos expiatorios a los que condenar sobre aspectos vitales que son intransferibles porque sólo nos compete  a cada uno de nosotr@s responder por ellos..Y para empezar a adquirir consciencia de esta propia manera de responder ante nuestros actos es realmente ético y estético invertir la pregunta : “ ¿Qué sentido tiene la existencia en general y la mía en particular ? “por la de” ¿ Qué sentido voy a construir en una existencia que me está pidiendo a gritos que la llene con mi única , singular  e irrepetible vida  de humano ?”.  Sin esperar regalo u ofrenda alguna de los dioses , sin la propina del paraíso o del más allá  o sin el susurro embriagador de la energía cósmica . Construir un sentido a nuestra propia vida no es una cuestión económica  , de sociedad de mercado o de trueque alguno sino más bien de dignidad : aportar la creación de sentido y de responsabilidad a nuestra propia existencia para que la especie humana albergue en su seno unas migajas ( más ) de integridad.


XiscoForteza  ( octubre  2015 )

domingo, 4 de octubre de 2015

REFLEXIONES DE XISCO: LA NORMALIDAD : LA GUILLOTINA DE LA EXISTENCIA .1ª PARTE

GLOSARIO 

Normalidad :Condición de normal .

Normal :1) Lo que es habitual. 2) Que no presenta alguna alteración que pueda ser perjudicial . 3) Que resulta lógico o comprensible . 4) Que sirve de norma o de regla para hacer una cosa.

Raro-a :1) Extraordinario o poco común . 2) Que es escaso en su clase . 3) Que es sobresaliente en su línea . 4) Se refiere a la persona extravagante o poco común de carácter o forma de ser.

Extraño-a :1) Que es raro o extravagante. 2) Que no pertenece al ámbito o grupo social que se considera. 3) Que no participa en una acción . 4) Movimiento brusco, anormal e inesperado.

Diferencia :1) Que no es igual a otra cosa o persona con la que se compara. 2) Que es poco corriente o se aparta de lo normal.

La normalidad es nada más y nada menos que el medio de control  social por excelencia mediante el cual la maquinaria estatal conducida por la ideología de la clase ( política y económica ) dominante  inclina, subyuga y somete a la mayor parte de la población que forma una determinada sociedad . Y lo hace escrupulosamente bien. Desde la trama sutil peropersistente , la normalidad se extiende hacia  los rincones de todos los hogares sea cual sea su orientación política , vocación religiosa o status económico como si fuera un gélido frío de invierno expandiéndose sin cesar.

El omnipotente anhelo de la razón no dejará de dar a luz a todo un ejército de inadaptados , una suma ad infinitum de seres marginales como consecuencia de la domesticación , el conformismo y la falsa seguridad garantizada por el ejercicio del poder enmascarado bajo el tupido velo del familiar concepto de la normalidad.

Y en este proceso punitivo-normativo del sueño de la Ilustración , el cuerpo ha pasado a ser comprendido como una máquina no tanto por la intercomunicación arterial con salida y llegada a los distintos órganos sino más bien por ser susceptible de ser domeñado y  asimismo como medio económico de pingües beneficios para las élites que están en el poder .

En la primera mitad del siglo XIX , la psiquiatría pasó de ser una rama de la higiene pública a constituirse como un saber médico especializado como instrumento de dominio donde se patologizó a la locura estigmatizándola como una amenaza real de peligro . ¿ Qué amenaza ? No tanto la del delirio del loco como la de su desobediencia , la rebeldía de aquel que se cree ser Dios , Rey o Profeta y se posiciona más allá de cualquier poder establecido.

Una de las amenazas figuradas sobre la demencia consiste en el paso que va del acto sin razón al acto instintivo. El enajenado no muerde o ataca por codicia  , ambición , soberbia o vanidad como le ocurre al ser humano abrazado por el ideal de la normalidad enfermiza , sino por miedo . ¿ temor a qué ? A no ser escuchado y  comprendido en su más allá de la realidad y consecuentemente devorado por el semblante de una normalidad que como sepulturera va enterrando todo aquello que no se amolda a su marco normativo.

En el mentado siglo XIX la psiquiatría  atribuyó al instinto el punto de apoyo donde quedaría configurada la conducta criminal enajenada y la monstruosidad  irracional . El instinto es visto aquí como una dinámica mórbida causante de la locura .

Lo que define a la locura es el hecho que , en su existencia , no sólo desafía el pacto cívico-racional , sino también a las leyes de la naturaleza .

En este contexto , la sexualidad mala es todo lo infecundo , todo lo que no tiene a la generación  como finalidad, situando fuera de lo “ normal “ a todas las prácticas sexuales sin motivos reproductivos. Las relaciones sexuales fuera de la monogamia matrimonial eran en un pasado reciente como un grave pecado. Hasta el día de hoy este acto pecaminoso se ha convertido en una falta moral para aún demasiada gente.

“ Desde la niñez se le ha puesto un gran dique al desarrollo sexual con el asco , la vergüenza y la moral “ .

( Sigmund Freud )

Una vez hemos llegado hasta aquí podemos vislumbrar que ,  al igual que ocurre en una sociedad patriarcal donde “ lo normal “ es todo aquello que gira alrededor del varón y de lo masculino , en una sociedad europea al uso occidental , “ lo normal “ queda establecido mediante un medio de vida productivo causado por grandes cantidades en tiempo y esfuerzo de sudor laboral donde el trabajo  ha pasado a ser la condena de Dios en la tierra. Y además consumiendo hasta excesos inconfesables , pagando los impuestos sin rechistar , casarse , tener hijos y , por supuesto , no llamar demasiado la atención para que no haya espacio para que la crítica social nos caiga encima con sus leyes no escritas , las cuales también son efectivas. 

Esta “ normalidad “  nos ha convertido en cabezas de ganado , en sujetos sujetados a un sistema institucional que desea vernos sumisos , esclavos de su ideología  de dominio , y que además vendamos la única vida de la que disponemos para vivir a los diablos del neoliberalismo que no son otros que el FMI, el BCE, el BM, la Troika y toda una retahíla de compañías multinacionales que van desde las empresas petroleras hasta las marcas de ropa deportiva.

El médico , el psiquiatra , de forma habitual , disocian a la enfermedad del enfermo al incardinar los síntomas del paciente dentro de un marco teórico –observacional que condiciona la mirada del especialista e impide  ( en demasiadas ocasiones ) que los pacientes construyan un relato que les permita  ( a los expertos ) abordar la completud del ser humano que sufre y no a “ la esquizofrenia de la anamnesis nº 14,873 “ .

Esta segregación natural de los anormales y enfermos ha creado en concepto de la enfermedad como un disvalorsocial , o como dice el filósofo Karl Jaspers : “ Un juicio de valor donde enfermo implica desde cualquier punto de vista , pero no siempre desde el mismo , algo nocivo, indeseado  e inferior “.

domingo, 27 de septiembre de 2015

REFLEXIONES DE MÓNICA: LA GESTIÓN DEL TIEMPO



"Detente, haz las cosas más poco a poco, organízate para hacer menos pero mejor, si te paras aparece un tiempo de reflexión que hace que te replantees todo". Carl Honoré

"No hay mayor pérdida de tiempo que desperdiciar una vida corriendo". Carl Honoré

Pasa el tiempo volando!!, no tengo tiempo de nada!!, de lo que tenía planeado no he hecho ni la mitad... frases como estas nos las decimos continuamente, quejarnos de no tener tiempo es una de nuestras quejas más frecuente, pero tiempo tenemos, cada día disponemos de 86.400 segundos!! quizás es que no siempre utilizamos el tiempo de la mejor manera...

Nos pasamos el día corriendo, pero podemos cambiar esta manera de entender el tiempo!! nuestro objetivo disfrutar más de las actividades que hacemos durante el día. La clave es una buena gestión del tiempo.

Os dejo con algunos consejos que pueden ayudarnos a llevar una mejor gestión de nuestro tiempo:

Dedicar un tiempo diario a analizar nuestras tareas pendientes y a clasificarlas para establecer prioridades nos puede ayudar mucho, no es fácil realizar esta clasificación y a veces nos equivocamos. Si nos equivocamos será un aprendizaje para nosotros y una oportunidad para priorizar mejor nuestras tareas al día siguiente.

Nuestra clasificación no tiene que ser rígida y se tiene que ajustar a las necesidades del momento, cada día tenemos que hacer esta reflexión. La clasificación de hoy quizás no nos servirá para mañana.

Reflexionar sobre nuestras prioridades y valores antes de clasificar. A veces las obligaciones que nos imponemos no dejan espacio suficiente durante el día para el descanso o para las actividades que nos dan placer. Es muy importante no olvidar que actividades relacionadas con el descanso y el disfrute son fundamentales para nuestra salud física y emocional y, además invertir tiempo en estas actividades nos permitirá realizar las otras tarea con más eficiencia y eficacia. No olvidarnos de aquello que consideramos importante (disfrutar de nuestra familia, amigos, deporte, encontrar un espacio para nosotros...)

Por tanto primer punto de partida clasificar las actividades del día en importantes y no importantes.

Segundo paso clasificar las actividades importantes en urgentes y no urgentes. No todas las actividades importantes son urgentes. Muchas veces damos el valor de importantes y de urgentes a todas las tareas que planificamos y esto puede derivar en meternos a nosotros mismos mucha presión que acabará por estresarnos.

Aprender a controlar las distracciones para cumplir las prioridades que hemos establecido.

Si hay tareas que no nos gustan y las tenemos que hacer, hacerlas las primeras. Muchas veces posponemos el hacer tareas que no nos gustan porque esperamos que nos vengan las ganas de hacerlas, pero estas ganas nunca vendrán!! cuanto más pospongamos menos ganas tendremos de hacer aquella tarea.
Ser realistas en el momento de planificar y no querer hacer muchas cosas. Es importante aprender a decir "no" y a renunciar a según qué tareas porque nosotros mismos somos los únicos propietarios de nuestro tiempo.

Renunciar a la multitarea. Pensamos que somos más eficientes si somos capaces de hacer más de una cosa a la vez, pero es justamente lo contrario, haciendo multitarea la probabilidad de equivocarnos es mucho más grande. Además se trata no sólo de hacer y hacer sino que a la vez queremos disfrutar de lo que hacemos y hacerlo lo mejor que sepamos y eso sólo lo conseguiremos ralentizando, si dejamos de correr aprenderemos a ver cosas que antes no habíamos visto y disfrutaremos mucho más del momento presente.

No compararnos con otras personas, cada uno tenemos nuestro ritmo y la planificación de los otros no nos sirve, igualmente cada día tenemos que hacer la revisión de nuestras tareas porque aunque sean las mismas nosotros no estamos todos los días igual.

Nada es perfecto. Haz una cosa y pasa a la siguiente. Queremos hacer las cosas lo mejor que sabemos pero cuidado con querer hacer las cosas perfectas porque esta exigencia no nos permitirá avanzar.

Si alguien más puede hacer algún trabajo tuyo y puedes delegar, DELEGA!!, confía en tu equipo!!

Muy importante establecer límites de tiempo para finalizar una actividad, trabajo o proyecto.

Muy importante también mantener tu mesa de trabajo o despacho ordenada, cada día sería preferible que nuestra mesa quedara ordenada.

Tenemos que aprender a entender que no todos tenemos el mismo ritmo de trabajo y es fundamental respetar las necesidades y ritmo de los demás, empatizar con el resto del equipo y cultivar unos buenos canales de comunicación favorecerán la gestión de nuestro tiempo

Aprender a disfrutar más de lo que hacemos sea en nuestro trabajo o en casa es nuestro objetivo y para ello tenemos que aprender a no quejarnos del tiempo porque si nos lo proponemos podremos transformar las prisas en paz y tranquilidad.

"Siempre tenemos tiempo para todo si lo sabemos utilizar bien". Goethe.

REFLEXIONES DE PILAR G: LA INDECISIÓN


Recuerdo que hace tiempo  vino a verme a la consulta una chica llamada Isabel. Estaba muy interesada en hacer terapia porque llevaba años con mucho estrés debido, según me contó, a que su puesto de directiva en una importante empresa le exigía una gran responsabilidad y estaba sometida a mucha presión. A esto había que añadirle la difícil situación familiar por la que estaba atravesando desde hacía más de un año, a causa de un largo y complicado proceso de divorcio.

Le expliqué en esa primera consulta en qué consiste la terapia cognitiva y ella, pese a que había recabado mucha información sobre esta terapia antes de venir a verme, me formuló innumerables e insistentes preguntas al respecto: la duración de la misma, el método que se empleaba, en qué consistían las tareas para casa, la eficacia del tratamiento…

Me comentó que había  indagado sobre muchas de las terapias que existían y que había concertado citas con varios psicólogos, pero que ninguna de las terapias le acababa de convencer, unas porque eran excesivamente largas, otras por estar demasiado centradas en el pasado…

Cuando terminamos la sesión, Isabel me dijo que debía marcharse de viaje un par de semanas a Sudamérica por temas de trabajo y que a su vuelta se pondría en contacto conmigo para empezar la terapia. Como era de esperar, nunca me llamó.

Isabel llevaba años investigando sobre psicología y sobre posibles terapias,  se había convertido en una auténtica experta en el tema, pero su miedo a no elegir la terapia adecuada, hacía que nunca se decidiera a empezar ninguna. No me lo dijo, pero seguramente consideraba catastrófico hacer una terapia que finalmente no acabara con su sufrimiento.

Hay muchas personas que, como Isabel, son incapaces de tomar cualquier tipo de decisión ya que creen que serían terribles las consecuencias de no hacer la elección correcta. Así, cualquier pequeña decisión, como por ejemplo, comprar o no unos zapatos, se puede convertir en un gran dilema existencial.

Hay quienes desean adquirir una casa y se pasan años visitando y descartando montones de viviendas en venta, sin acabar de lanzarse a comprar una. Creen que sería un auténtico drama decantarse por una casa y darse cuenta después de que no era la casa ideal.

No son menos frecuentes los casos de personas con pareja que mantienen a la vez una aventura amorosa. Es típico que estas personas vivan con la duda permanente de no saber si continuar con su compañero sentimental o romper la relación e iniciar una nueva vida con el amante. Están convencidos de que sería realmente horrible elegir a la persona equivocada.

Antes de tomar una decisión, es conveniente hacer un análisis de pros y contras de las diferentes opciones pero sin exagerar las posibles consecuencias negativas que se deriven de cada una de ellas. Recordemos que no hay prácticamente nada terrible en esta vida y que nuestro bienestar emocional no depende de la elección de una casa o de una pareja. Podemos ser felices en cualquier casa y con cualquier persona, siempre y cuando pensemos de manera racional y lógica, esto es lo verdaderamente importante.

Ninguna decisión es 100% buena ni 100% mala, la vida no es como un concurso de televisión, en el que si eliges una tarjeta te llevas un apartamento en la playa y si eliges otra vuelves a tu casa con las manos vacías, porque aunque tomemos una mala decisión, siempre podremos extraer algo positivo de ella.

Una decisión poco acertada nos da la posibilidad de aprender. Es decir, que equivocarnos no es un problema, ya que los errores no son fracasos sino excelentes lecciones que favorecen nuestro crecimiento personal. Ya lo decía Thomas Edison después de llevar a cabo centenares de intentos antes de inventar la bombilla: “No fracasé, solo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla”.