martes, 11 de septiembre de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: EL A,B,C SECUNDARIO, LA ANSIEDAD POR SENTIRMEANSIOSO.

Hola a todos!, hoy vamos a hablar de un tema muy interesante, a ver qué os parece!

Ante un acontecimiento (A), podemos tener unas emociones insanas (C): Ansiedad, depresión, ira... que son fruto de lo que estamos pensando (B). Somos nosotros los responsables de nuestras emociones, no es el acontecimiento el responsable de nuestras emociones. A veces nos decimos a nosotros mismos: “Es que esa situación me pone de los nervios!!!”. No, es lo que yo pienso sobre esa situación lo que me pone de los nervios.

Pero el asunto no acaba aquí, a veces nos ocurre lo siguiente: Nos ponemos de los nervios ante una situación y por ponernos de los nervios ante esa situación nos sentimos doblemente  mal. Nos decimos a nosotros mismos que no nos deberíamos poner así, que deberíamos controlar la situación.

A esto le llamamos el a,b,c secundario que responde a la siguiente pregunta: ¿Cómo te sientes por sentirte así de ansioso, por ejemplo? Podemos sentir igualmente ansiedad o rabia o depresión... Lo que ocurre cuando nos pasa esto es que agravamos el problema inicial. Es un proceso muy curioso. Vamos a poner un ejemplo práctico:

-         Acontecimiento (A): Estar en una reunión de amigos en un recinto cerrado.

-         Sentimientos  (C emocional): Ansiedad.

-         Conducta (C conductual): Taquicardias, sensación de no poder respirar...

-         Pensamientos (B): No soporto los recintos cerrados!!!, si estoy en un recinto cerrado me voy a morir!!!, tengo que irme porque no lo puedo soportar!!!

Pero ¿cómo te sientes por sentirte ansioso en esa reunión de amigos?, la (C emocional) anterior se transforma en un nuevo acontecimiento, en una nueva (A).

-         Acontecimiento: Sentirme ansioso en esa reunión de amigos.

-         Sentimientos: Ansiedad

-         Pensamientos: No debería sentirme ansioso. Soy un gusano por no poder estar tranquilo en una reunión de amigos sea dónde sea!!!. Debería estar tranquilo en esa reunión de amigos.

Es por tanto el a,b,c secundario y hay que trabajar las dos ansiedades y por tanto los pensamientos irracionales que se generan en las dos situaciones. Si os dais cuenta en los pensamientos irracionales de las dos situaciones no hay más que exigencias que nos inventamos. En definitiva rigidez.

Es interesante trabajar primero este a,b,c secundario: La ansiedad por sentirme ansioso porque nos bloquea y no nos aceptamos a nosotros mismos con esa ansiedad. Es interesante trabajar la aceptación incondicional de uno mismo aunque tengamos ansiedad!!!, tener ansiedad no nos quita valor como personas!!! Si la ansiedad no se fuera nunca tampoco sería tan grave, no es un problema tan gravísimo!!!, trabajaremos para no tener ansiedad pero si no lo consiguiéramos y no se fuera nunca pues tampoco pasaría nada, es simplemente incómodo y de eso no nos vamos a morir!!!

Ahí van algunos pensamientos racionales que nos pueden servir para cuestionar esos pensamientos irracionales que son los que nos provocan la ansiedad por sentirnos ansiosos:

-         No tengo que menospreciarme a mi mismo, si de manera absurda me pongo ansioso.

-         Mi ansiedad es una incomodidad, pero yo no soy malo o inadecuado por ello.

-         No siempre tengo que sentirme tranquilo y no es terrible cuando no lo estoy.

-         Puedo soportar la ansiedad: Es incómoda pero no me va a matar.

-         No es necesario tener un control perfecto de mis momentos ansiosos. El exigirme esto sólo aumenta mis síntomas.

-         Los otros no tienen por qué tratarme como un niño cuando me siento intranquilo.

-         El mundo no tiene por qué facilitarme las cosas para controlar mi ansiedad.

-         La ansiedad es sólo una parte de la vida, no lo es todo en la vida.

-         Mi sistema nervioso sobre-reactivo es parte de mi vida, no lo es todo en mi via.

-         Puedo llevar mi ansiedad conmigo, cuando voy a lugares o hago cosas que me atemorizan.

-         Controlar mi ansiedad no es el centro de mi vida.

-         La tranquilidad es agradable pero no es necesaria.

-         No tengo por qué ser la única persona en el mundo que está tranquilo todo el tiempo.

-         La ansiedad y el pánico son molestos, pero no terribles.

-         No tengo por qué torturarme yo miso o menospreciarme, por no poder manejar mejor mi ansiedad.

-         La ansiedad es temporal.

-         Si me siento ansioso, me siento ansioso y punto.

-         Yo puedo padecer de ansiedad, pero yo no soy mi ansiedad.

-         Los sentimientos de incomodidad, nervios e inquietud pueden interferir en mis tareas, pero puedo soportar el hacer mis tareas con esos nervios.

-         Mi ansiedad es sólo incómoda.

-         Estar o no ansioso no siempre está bajo mi control. Pero sí puedo controlar la ansiedad de sentirme ansioso.

-         Puedo obtener mejor control sobre mis emociones si no pienso que debo ser perfecto haciéndolo.

-         Al intentar controlar mis emociones, es mejor tener un espacio o momento para los errores.

-         Es preferible enfrentar las actividades que considero me van a poner ansioso, en lugar de evitarlas para poder controlar mi ansiedad en el futuro.

-         Meterse en la boca del dragón y enfrentar el problema, ayudará a disolver los miedos.

-         Provocar la ansiedad a propósito puede, algunas veces, ayudar a controlarla.

-         Puedo impulsarme a hacer cosas que sé que me van a poner ansioso.

-         Yo puedo ir hacia mi ansiedad y no esperar que ella venga a mí

-         Ser honesto y sincero acerca de mi ansiedad, probablemente la disminuirá. Por el contrario, si la escondo, aumentará.

-         Mi vida no depende de sentirme tranquilo todo el tiempo.

Un beso a todos,

Mónica

jueves, 6 de septiembre de 2012

HOY EN "EL PAÍS": EL ARTE DE NO AMARGARSE LA VIDA Y DAVID FERRER

Un artículo en el que se habla de El arte de NO amargarse la vida. El tenista David Ferrer se juega las semis del Open USA de tenis y lee "El arte" en sus descansos en el vestuario:


http://deportes.elpais.com/deportes/2012/09/05/actualidad/1346865564_355925.html

EL CAMINO DE LA TOLERANCIA

Alguien le preguntó al sabio Mahavira: "¿Dios existe?".
Y Mahavira contestó: ""Si, no" Ambos, sí y no".
El hombres estaba perplejo. Dijo: "No te sigo. O dices sí o dices no, pero no las dos cosas juntas".
Mahavira replicó: "Estas son sólo tres posturas. Si quieres escuchar la respuesta completa, tengo siete posturas acerca de todas las cosas".


Cuando miramos una piedra, jamás la vemos en su totalidad. Es imposible verla por delante, por detrás y por sus costados al mismo tiempo. Y es que nunca conocemos todos los aspectos de un fenómeno.


Cuando las personas queremos tener razón y discutimos, somos un poco necios porque creemos que existe una sola respuesta a cada pregunta y no siete (o siete mil) como decía Mahavira.


Cuando estemos en desacuerdo con alguien, intentemos ver, antes que nada, la parte de verdad que hay en su discurso. Una vez reconocida, añadamos la que vemos nosotros y ahora, estaremos más cerca de la cosa real.
Un abrazo,
Rafael

domingo, 2 de septiembre de 2012

REFLEXIONES DE MÓNICA: UN DÍA MARAVILLOSO EN VALLADOLID.

Ya estamos de vuelta de vacaciones, el tiempo pasa volando!!. Estos días he tenido la suerte de veranear en un pueblecito perdido de la provincia de Burgos. Como ya os he explicado otras veces allí la vida es diferente de la ciudad, estás en pleno contacto con la naturaleza, pero hay muy pocas comodidades, no hay tiendas, no hay centros comerciales... El invierno es más fastidiado porque las temperaturas son muy extremas y además hay muy poquita gente, sales a la calle y no ves a nadie. En definitiva, es una vida diferente sin tantas comodidades y la gente es capaz de vivir muy bien.

Cuando vuelves a la ciudad después de las vacaciones valoras mucho más las cosas que tenemos aquí, siempre hay  gente en la calle!!, es muy fácil entablar nuevas conversaciones... En definitiva, tanto en un pueblo como en una ciudad se puede estar muy bien, todo depende de lo que nos digamos a nosotros mismos sobre lo que conlleva vivir en un sitio o en otro.

Hoy os voy a explicar una situación que me ocurrió allí. Nos ofrecieron un día ir hacer una excursión a Valladolid con los amigos de una amiga que son de allí. También tienen niños y pensamos que podría ser un día muy agradable y diferente. Valladolid es una ciudad preciosa. Pues bien, la excursión empezó un poco extraña puesto que lo primero que me preguntó uno de  esos amigos de mi amiga es que si yo hablaba el catalán y si a mis niños les daban las clases en catalán. La verdad que pensé que vaya tarjeta de presentación, menuda importancia que le daba al tema de la lengua!!!

El tema como podéis suponer fue a más, aquel chico tenía ganas de discutir, durante la comida fue insistiendo en el tema de la lengua y de la política, pero lo hacía de manera despectiva hacia el catalán y los catalanes. Durante la comida yo me harté y me crucé y empecé a contestar algunas cosas. Yo soy la persona más apolítica que os podéis imaginar, me aburre muchísimo la política, pero en aquella conversación me piqué y al final entré al trapo de defender lo indefendible porque por muchos argumentos culturales que le diera a esa persona sobre el catalán no le iba a convencer de nada. Me enfadé tanto que hasta estuve a punto de que la excursión terminara en ese momento. Dejé de hablar en la comida y en mi diálogo interno me decía: Pedazo de imbécil, menudo maleducado, yo no tengo por qué estar con gente así, me voy!!!

En ese momento reaccioné y vi que estaba calificando de horrorosa la opinión de una sola persona, que yo estaba siendo igual de intransigente que él en esos momentos y que me estaba comportando también de manera muy radical... hasta el punto de no soportar la situación e irme!!!,  menuda no soportantitis ¿eh?,  y muy baja tolerancia a la frustración.. Cuando las cosas no me gustan me voy!!!. Total que reaccioné y pensé: ¿Voy a perderme una excursión maravillosa por Valladolid por los comentarios de una sola persona?. Ni hablar!!!. A veces hay que saber que según qué temas es mejor no hablarlos con según quien. De las personas hay que valorar lo que nos gusta y lo que no nos gusta hay que dejarlo estar y mirar hacia otro lado.

 En aquel momento de ofuscación me dije a mi misma que aquella persona no era 100% imbécil que yo sólo me estaba fijando en una opinión que no me gustaba de esa persona y, por esa opinión le estaba calificando a todo él. No todo el mundo tiene que pensar como yo y es lo que hay.  Por otro lado mi incomodidad, rabia y malestar no me lo estaba causando esa persona si no la valoración que yo estaba haciendo sobre lo que él me estaba diciendo.

Decidí no continuar con la discusión pero si con la excursión y esa persona fue un guía estupendo en Valladolid, una ciudad preciosa. Si me hubiera ido me hubiera perdido la oportunidad de ver con detalle una ciudad maravillosa. Otra vez más, otro ejemplo de que podemos soportar lo que a veces calificamos como insoportable. No es para tanto, discutiendo sobre política no vamos a conseguir que cambie el mundo, sólo conseguiremos amargarnos nosotros solitos nuestro día. No vale la pena...

Un beso a todos!

 Mónica

REFLEXIONES DE MÓNICA: SOBRE LAS RELACIONES DE PAREJA II

Hola a todos, continuo con la lectura de mi libro “Cómo mejorar las relaciones íntimas” de Albert Ellis, y he llegado a un capítulo que es muy bonito. En el libro nos recomiendan sustituir las críticas por el aprecio, pero ¿cómo se hace esto?.

Ahí van algunas directrices para conseguir esto:

-          Lo primero que hay que hacer es cambiar nuestra actitud con respecto al hecho de que nos critiquen. Es decir cambiar lo que estamos pensando sobre esa crítica.

-          Encuadrar las críticas dentro de un marco benigno, como algo benigno. La intención de las críticas puede ser de ayuda no de pelea.

En el libro sale un ejemplo muy bonito, ahí va.

Un beso a todos,

Mónica

“En cierta ocasión, Jolanta me estaba regañando por el hecho de no comprenderla suficientemente bien, y yo reaccioné a la defensiva demostrándole que sí que la comprendía, y que era ella la que no me comprendía a mí. Pero me detuve al darme cuenta de que, al expresar su enfado, lo que ella estaba haciendo en realidad era abrir la comunicación. Así pues, le agradecí que compartiera conmigo sus sentimientos y le dije que aquélla era una buena  contribución a nuestra comunicación y nuestro matrimonio.

Descubrir algo que apreciar supone a menudo crear algo que apreciar. A lo que me opuse fue a la forma que tuvo Jolanta de expresar su enfado, más que al hecho de su existencia. Para ella, sólo su postura parecía válida, emocionalmente, no daba opción a que yo pudiera tener un punto de vista diferente. Pero teniendo en cuenta que hay que aceptar a nuestra pareja tal y como es y que no es perfecta, los enfados de nuestra pareja pueden ser oportunidades para protegernos de nuestros propios enfados y para generar un enfoque más cooperativo y sin exigencias en nuestra comunicación”.