Mostrando entradas con la etiqueta terapia de pareja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terapia de pareja. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de marzo de 2011

EL BUEN AMOR

En la pasada conferencia en Can Deu hablamos de las relaciones de pareja y ya me han comentado algunas personas que podríamos dedicar más atención a este tema. No me extraña porque es una de las facetas más importantes de nuestra vida.

Hoy hablaré en este post del amor sentimental en general porque es un tema muy relacionado con la pareja y porque el primer punto para aprender a tener grandes relaciones es no obsesionarse con el propio hecho de tener pareja.

 En terapia cognitiva es fundamental comprender que “nadie necesita a nadie”. El amor libre y equilibrado es aquel que se dice: “Cariño, te quiero mucho, pero no te necesito nada”.

 Sólo así disfrutaremos del amor sin miedo a que éste desaparezca, me lo roben o funcione mal y acabe por desaperecer. De lo contrario, nos entran “neuras” ante cualquier posible problema que haya en la relación.

 Este fenómeno funciona así: si creo que necesito a alguien, cuando surja el menor atisbo de problema, voy a ponerme muy nervioso porque ese problema pone en peligro mi entero bienestar: ¡Dios mío! Entonces, sacaré el cañón para matar a la mosca, es decir, me cabrearé, discutiré, me desesperaré hasta que el otro no me convenza de que ese problema ha sido eliminado: ¡qué estrés!

 Es algo parecido a que te regalen un anillo de un millón de euros. ¿Te atreverías a llevarlo por la calle? ¡Yo no! Lo tendría en una caja de seguridad de un banco. Un anillo de un millón de euros es algo demasiado caro para hacer un uso normal de él. Si al amor sentimental le atribuimos ese valor exagerado, no podremos hacer uso de él: intentaremos meterlo en una caja fuerte y no creo que la otra persona esté muy dispuesta a ello.

 Estar soltero es fenomenal, estar solo es maravilloso; no tiene ningún problema. Estar en pareja mola, es cierto, pero no pasa nada si no lo estás. ¡Se abren nuevas oportunidades!

 A veces mis pacientes más desconfiados me dicen: “Claro, como tú tienes pareja es fácil decirlo”. Pues da la casualidad que ahora no tengo y os puedo decir que también disfruto de la vida. Todo está en el coco y lo importante es amueblarlo bien para ser fuerte y feliz.